Reforma de la Carta Orgánica
Govetto: “hay que votar para que después de la reforma de la carta orgánica, ningún político pueda robar”
El próximo 1° de noviembre, Bariloche acudirá a las urnas para elegir a 15 convencionales constituyentes titulares y 15 suplentes que tendrán la responsabilidad de reformar la Carta Orgánica Municipal. La convención contará con un plazo legal de 60 días para revisar y modificar la norma fundamental de la ciudad, instancia en la que se integrarán las conclusiones de un proceso participativo previo. En este marco electoral, las propuestas en debate plantean definir con precisión las atribuciones del Ejecutivo local e incorporar controles eficaces sobre la gestión pública.
Uno de los ejes centrales planteados para la reforma contempla la fijación de límites estrictos a la estructura de personal del Municipio. Según las propuestas expuestas por el candidato a convencional Martín Govetto, de la Alianza La Libertad Avanza, el nuevo texto constitucional debería establecer un tope permanente a los contratos políticos, señalando que en la actualidad existen cerca de 300 contrataciones en el ámbito municipal que carecen de mecanismos de control específicos.
“hay que votar para que después de la reforma de la carta orgánica, ningún político pueda robar”, expresó Govetto.
En materia económica y de representación contenciosa, se propone modificar el esquema de cobro de honorarios por deudas municipales. Actualmente, la regularización de deudas ante la Municipalidad incluye un recargo del 20% destinado a abogados designados por la administración, esquema que representa una recaudación anual estimada en 19.000 millones de pesos, cifra equivalente al costo de pavimentar 320 cuadras de asfalto. La iniciativa establece que los profesionales letrados que litiguen en nombre del Municipio sean seleccionados mediante concurso público por fuera del poder político y que aquellos que perciban un sueldo estatal queden imposibilitados de cobrar honorarios adicionales a los contribuyentes.
Asimismo, el debate abarca la definición de reglas presupuestarias y pautas de ordenamiento territorial con rango constitucional. Los planteos impulsados buscan fijar parámetros claros sobre el destino de las tasas municipales para optimizar el gasto y reducir la carga fiscal sobre los vecinos. En el plano urbano, se contempla obligar a la gestión municipal a ejecutar el traslado y la modernización del vertedero hacia un sistema de tratamiento y reciclaje de residuos, además de exigir el reordenamiento del tránsito y la entrega de loteos con servicios básicos garantizados.
Con la jornada electoral fijada para el 1° de noviembre, la futura Convención Constituyente determinará el marco normativo que regirá el funcionamiento institucional y las exigencias de transparencia para las próximas administraciones en Bariloche.