Reforma de la Carta Orgánica

Planificación urbana: la propuesta de PAVE para frenar la especulación y otorgar poder vinculante a los vecinos en la Carta Orgánica

El candidato a convencional constituyente Norberto Rodríguez impulsa un modelo de planificación basado en diagnósticos ambientales y de riesgo, la suspensión temporal de grandes megaproyectos y la transición hacia un esquema de gobierno parlamentario con participación ciudadana anónima y vinculante.

El espacio Participación Vecinal (PAVE), que ocupa el puesto n° 11 en la boleta para las elecciones constituyentes, lleva como primer candidato a convencional constituyente a Norberto Javier Rodríguez, especialista con más de dos décadas de investigación académica y estudios de doctorado sobre el crecimiento urbano de Bariloche.

Desde su diagnóstico técnico, la gestión pública del desarrollo urbano ha presentado graves distorsiones al priorizar los proyectos de grandes desarrolladores e inversores inmobiliarios por encima de los reclamos comunitarios, lo que genera riesgos ambientales, déficit de infraestructura y retraso en la calidad de vida de los barrios.

Para revertir esta dinámica, Rodríguez plantea incorporar en la normativa municipal la suspensión temporal de autorizaciones para grandes emprendimientos urbanísticos y loteos de gran escala —aclarando que la medida no afecta a la construcción de viviendas unifamiliares ni a pequeñas obras de tres o cuatro cabañas— hasta contar con un diagnóstico certero sobre la capacidad real del territorio. Esta moratoria preventiva busca posibilitar la realización de tres mapeos técnicos detallados por delegación: un estudio ambiental localizado, una evaluación de la infraestructura disponible y un mapa de riesgos. A partir de estas evidencias, la propuesta contempla la implementación de un sistema normativo de puntajes para determinar con rigor científico la densidad poblacional máxima, los límites de impermeabilización del suelo y la superficie edificable en cada sector.

En materia de participación ciudadana, la propuesta de PAVE cuestiona el funcionamiento de las audiencias públicas actuales por carecer de carácter vinculante y convertirse en instancias donde las observaciones vecinales no son contempladas en la toma final de decisiones. Ante ello, la lista promueve incorporar a la Carta Orgánica la metodología MOVEPA (Movimiento Vecinal Participativo), un procedimiento de consulta de cuatro etapas que abarca la detección y priorización de problemas por parte de las juntas vecinales, la formulación de alternativas técnicas, el debate público de pros y contras, y la votación comunitaria anónima (virtual o en papel). Este mecanismo busca dotar de poder de decisión directo a la población sobre el patrimonio común y los bienes ambientales estratégicos, tales como el Cerro Catedral, el Cerro Otto, el Parque Municipal Llao Llao y las costas públicas.

Finalmente, la reforma impulsada por el candidato propone descentralizar el poder municipal mediante la transición hacia un modelo parlamentario local, otorgando mayor relevancia al Concejo Deliberante y reduciendo el sesgo hiperpresidencialista del Poder Ejecutivo. Bajo este esquema, la persona que encabece la lista más votada presidiría el cuerpo deliberativo y asumiría la intendencia sin facultad de veto.

Asimismo, el proyecto prevé la elección directa por voto popular de los delegados barriales para garantizar representatividad territorial, así como la intangibilidad en la Carta Orgánica de secretarías fundamentales como Ambiente y Planeamiento, cuyos titulares también serían elegidos por la ciudadanía.

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