Crecida histórica
Yacyretá cerró el paso fronterizo entre Argentina y Paraguay y activó protocolo de alerta
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) resolvió cerrar de manera preventiva el paso fronterizo situado sobre el coronamiento de la Central Hidroeléctrica, interrumpiendo el tránsito vehicular y peatonal que vincula las localidades de Ayolas (Misiones, Paraguay) e Ituzaingó (Corrientes, Argentina) por razones de seguridad.
La disposición entró en vigor el lunes 12 y se mantendrá vigencia, al menos, hasta el sábado 17 de octubre, quedando una hipotética reapertura supeditada a la evaluación de las condiciones meteorológicas en la región. Como consecuencia de la activación del protocolo preventivo, el organismo dispuso también la suspensión transitoria del programa de visitas guiadas en el Centro de Visitantes y la interrupción temporal de los trabajos en la obra del Brazo Aña Cuá.
La determinación institucional responde a un inusual y severo incremento en la masa hídrica del río Paraná. Según notificó la administración de la represa, los caudales afluentes registraron volúmenes superiores al promedio histórico durante el mes de septiembre (37%, con 12.339 m³/s) y en lo que va de octubre (40%, alcanzando 14.400 m³/s). A causa de las constantes precipitaciones registradas en la cuenca, que se prevé que continúen al menos hasta el miércoles, y del mayor flujo descargado por las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba, los pronósticos proyectan una marcada tendencia creciente en los volúmenes afluentes.
El cuadro de situación comprende el comportamiento de Itaipú y de las 45 presas emplazadas por Brasil en su territorio sobre el río Paraná. Las estimaciones técnicas elaboradas por Yacyretá anticipan que el caudal afluente se situará entre los 29.000 y 32.000 m³/s en los días venideros.
De acuerdo con los parámetros del Instituto Nacional del Agua (INA), la represa ingresa en estado de alerta al superar un caudal de 25.000 m³/s y entra en rango de evacuación por encima de los 30.000 m³/s. Ante la magnitud de las lluvias caídas en la cuenca del río Iguazú, la central hidroeléctrica debió efectuar la apertura de sus vertederos principal y secundario para evacuar el excedente de agua.