Viedma
Condenaron a un hombre a dos años y medio de prisión por tres delitos confesados: robos y amenazas
Un hombre aceptó su responsabilidad en tres hechos delictivos de distinta gravedad y fue condenado a la pena única de dos años y medio de prisión de cumplimiento efectivo. La resolución judicial se conoció esta mañana, tras la audiencia de procedimiento abreviado celebrada esta semana en la que la Fiscalía expuso los cargos y la defensora oficial manifestó su conformidad con la calificación legal y los términos del convenio.
El fallo incluyó la revocación de la modalidad condicional que pesaba sobre una condena previa impuesta al imputado, quien reconoció explícitamente haber cometido todos los episodios atribuidos. Las víctimas involucradas en los casos fueron informadas con anterioridad sobre las condiciones del acuerdo propuesto para resolver sus respectivas causas.
El primer hecho juzgado consistió en la sustracción de diversos elementos tras ingresar ilegítimamente a una vivienda. La denuncia fue radicada varias horas después del hecho, cuando el propietario regresó a su hogar y constató el delito. La investigación preliminar, basada en pericias científicas, testimonios y el análisis de cámaras de seguridad, logró individualizar al acusado, quien fue detenido a las pocas horas, permitiendo recuperar y restituir gran parte de los objetos robados a su dueño. Por este mismo episodio ya fue condenada otra persona que actualmente se encuentra cumpliendo pena de prisión efectiva.
El segundo episodio ocurrió durante la tarde del 29 de marzo pasado en un domicilio del barrio Guido de Viedma. Según la reconstrucción fiscal, el imputado pateó la puerta de acceso, ingresó a la finca y amenazó a un joven con quien momentos antes se había cruzado en la escalera del inmueble. El testimonio de la víctima dio cuenta del temor generado durante el hecho, el cual fue presenciado por su madre, quien sufrió una descompensación y requirió asistencia médica. La imputación se sustentó además en declaraciones de testigos de la escena, entre los que figura una vecina que integra la fuerza policial.
Por último, la acusación contempló un tercer ilícito centrado en la sustracción de un cajón de bananas en una verdulería. La mercadería robada fue localizada y recuperada en el marco de un allanamiento posterior, siendo devuelta al comerciante damnificado. Con la ratificación del acuerdo por parte del juez de juicio interviniente, la sentencia quedó formalizada para el cumplimiento de la pena unificada en un establecimiento penal.