2026-10-06

Concurso preventivo

El colapso de Flybondi derivó en un concurso judicial para evitar la quiebra

La compañía aérea se presentó en concurso preventivo de acreedores al acumular 57 días sin operar, un pasivo estimado en 120 millones de dólares y un desplome de su cuota de mercado del 17 por ciento al 0,1 por ciento en el último año.

La aerolínea de bajo costo Flybondi, operada por la sociedad FB Líneas Aéreas S.A., solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores tras permanecer 57 días consecutivos sin realizar vuelos comerciales.

La presentación judicial llega luego de una prolongada secuencia de cancelaciones de vuelos, incumplimientos laborales, medidas cautelares con embargos y crecientes reclamos por parte de pasajeros, empleados, organismos públicos y proveedores acumulados durante el transcurso de 2026.

La parálisis operativa de la empresa se refleja de manera directa en los registros oficiales de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). En agosto de 2025, Flybondi había transportado a 254.533 pasajeros en el mercado de cabotaje, lo que le otorgaba una cuota de mercado del 17 por ciento. Un año después, en agosto de 2026, la cifra cayó drásticamente a solo 1.865 pasajeros, reduciendo su participación al 0,1 por ciento. Las estadísticas de cumplimiento muestran el mismo deterioro: según relevamientos del sector privado basados en fuentes como Failbondi, desde el 1° de julio la compañía logró cumplir únicamente el 17,7 por ciento de los vuelos programados.

El origen de la crisis operativa se profundizó a partir de marzo de 2026, momento en que la firma implementó un programa de retiros voluntarios tras enfrentar reiteradas cancelaciones e inconvenientes con aeronaves alquiladas mediante contratos ACMI. En la actualidad, la aerolínea mantiene solo tres aviones en territorio nacional, los cuales se encuentran completamente inoperativos. Otras diez unidades fueron devueltas a sus respectivos arrendadores o lessors, aunque algunas permanecen físicamente en el país con matrícula argentina mientras se completa el trámite formal de devolución.

La fragilidad patrimonial constituye uno de los ejes centrales del proceso concursal. Diversas estimaciones del mercado calculaban en agosto un pasivo total cercano a los 120 millones de dólares, frente a una estructura de activos propios considerablemente menor, dado que la firma no es dueña de la mayoría de las aeronaves ni posee inmuebles de magnitud. Bajo el amparo de la Ley 24.522 de Concursos y Quiebras, el procedimiento abre una etapa de renegociación conjunta con los acreedores para reestructurar los pasivos y evitar la quiebra, permitiendo que la compañía continúe existiendo legalmente bajo la supervisión de un síndico designado por el juzgado.

La situación de Flybondi configura una marcada contradicción respecto de la tendencia general del sistema aerocomercial argentino. Durante el gobierno de Javier Milei, caracterizado por una política de desregulación y apertura del mercado, el tráfico de pasajeros alcanzó niveles récords: la ANAC registró 24.565.836 pasajeros en los aeropuertos del país durante el primer semestre de 2026 y 4.131.063 durante el mes de agosto, acumulando 33.022.783 pasajeros y 260.113 movimientos totales en los primeros ocho meses del año.

Mientras el mercado en su conjunto se expandió, Flybondi quedó prácticamente fuera de actividad, dejando en incertidumbre a miles de usuarios que adquirieron boletos y aguardan definiciones sobre la restitución de su dinero..

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