Neuquén
La madre los echó del fondo de su casa después de 20 años: deberán irse y cobrarán $21 millones
Después de más de 20 años viviendo en el fondo de la propiedad familiar, un hombre y su esposa deberán dejar la vivienda por decisión judicial. La madre de él, propietaria del terreno, reclamó que le devolvieran ese sector y sostuvo que la pareja siempre había vivido allí con su autorización. La Justicia finalmente le dio la razón y ordenó la restitución del inmueble.
El conflicto tuvo, sin embargo, un desenlace particular: aunque el hijo y su esposa deberán abandonar la casa que construyeron, recibirán más de 21 millones de pesos por la vivienda y las mejoras que realizaron con sus propios recursos.
La historia comenzó en 1999, cuando la mujer permitió que su hijo y su nuera se instalaran en la parte trasera de su terreno. El objetivo, según explicó durante el juicio, era ayudarlos para que tuvieran un lugar donde vivir y no tuvieran que pagar un alquiler.
Por entonces, ese sector estaba prácticamente sin construir. Con el paso de los años, la pareja levantó una vivienda, contrató trabajadores y afrontó los gastos de la obra. Allí formaron su hogar y permanecieron durante más de dos décadas.
Pero la relación familiar se deterioró y la propietaria decidió recuperar ese espacio. Entonces inició una demanda judicial para que su hijo y su nuera abandonaran el lugar y le restituyeran la posesión de la parte trasera del inmueble.
La pareja se opuso y sostuvo que los años de permanencia y las obras realizadas les permitían convertirse en propietarios de ese sector mediante usucapión. Ese argumento no fue aceptado por la Justicia.
La usucapión permite adquirir un derecho sobre un inmueble cuando se cumplen determinados requisitos y se acredita una posesión durante el tiempo establecido por la ley. Pero los jueces entendieron que no alcanzaba con demostrar que la pareja había vivido allí durante muchos años.
El dato clave fue cómo había comenzado esa ocupación: la madre les había permitido instalarse en el fondo de su propiedad.
La jueza civil María Eliana Reynals consideró acreditado que la mujer era la titular del inmueble y que tenía derecho a recuperar la parte ocupada por su hijo y su nuera.
La Cámara de Apelaciones confirmó esa decisión. La Sala III, integrada por Laura Marcela Serrano y Cecilia Pamphile, sostuvo que la construcción de una vivienda, las mejoras realizadas y hasta la existencia de servicios a nombre de la pareja no demostraban que hubieran adquirido la propiedad.
Según el fallo, no se probó una “posesión excluyente y con ánimo de dueño”, sino “la existencia de un acuerdo de tolerancia y convivencia familiar”. Por eso, la decisión fue concreta: la madre recuperará el sector del terreno y la pareja deberá dejar la vivienda donde vivió durante más de 20 años.
Pero la sentencia también reconoció que esa casa había sido construida con dinero de la pareja. La jueza consideró acreditada la inversión realizada y ordenó que la propietaria les pague más de 21 millones de pesos por las mejoras y la construcción, de acuerdo con la valuación realizada durante el proceso.
Además, Reynals pidió que la ejecución del fallo se concrete procurando evitar nuevos enfrentamientos entre los integrantes de la familia.
Después de más de dos décadas, el conflicto terminó con una definición clara: la madre recuperará el fondo de su propiedad y su hijo y su nuera tendrán que irse. A cambio, recibirán una compensación millonaria por la vivienda que construyeron allí.