Villa Regina
Pidieron 6 años y medio de prisión para un curandero acusado de abusar de una adolescente
La fiscal de Villa Regina, Vanesa Cascallares, solicitó una pena de 6 años y 6 meses de prisión efectiva para un hombre de 45 años que fue declarado responsable de un abuso sexual con acceso carnal contra una adolescente. El pedido se realizó este lunes durante la audiencia de cesura llevada adelante en la Ciudad Judicial de Villa Regina.
El Tribunal que interviene en el caso dará a conocer la pena el próximo lunes 5 de octubre, a las 12. Mientras tanto, el hombre continuará en libertad bajo determinadas condiciones acordadas por las partes y establecidas por los jueces.
Entre las medidas dispuestas se encuentra la obligación de presentarse periódicamente en una comisaría, la prohibición de salir del país y la imposibilidad de acercarse o mantener cualquier tipo de contacto con la adolescente.
El hecho ocurrió en Chichinales
El caso se remonta a la medianoche del 19 de febrero de 2025, cuando la adolescente se encontraba en una vivienda del barrio Alta Barda de Chichinales. De acuerdo con la acusación fiscal, el hombre, que realizaba prácticas como curandero, habría abusado sexualmente de ella bajo la excusa de que debía quitarle un supuesto demonio que tenía en el cuerpo.
El delito por el que fue declarado responsable es abuso sexual con acceso carnal.
La fiscalía sostuvo que la acusación había quedado acreditada a partir de distintos elementos incorporados durante el juicio. Entre ellos destacó el testimonio de la adolescente, quien declaró mediante Cámara Gesell.
Debate oral.
“La teoría del caso que hemos traído a juicio se encuentra debidamente acreditada”, habían señalado Cascallares y el fiscal adjunto Rodrigo Vazzana. También remarcaron que la declaración debía ser analizada desde una perspectiva de género y teniendo en cuenta las características propias de los delitos sexuales.
La declaración de la adolescente
Según explicó Cascallares durante el debate, la adolescente pudo describir con claridad lo sucedido en febrero de 2025. La fiscal señaló además que su relato tuvo correspondencia con la entrevista realizada posteriormente mediante Cámara Gesell, en mayo de ese mismo año.
La acusación también tomó en cuenta el testimonio de las dos personas que habían acompañado a la adolescente hasta el lugar donde se produjo el hecho. De acuerdo con la fiscalía, ambas personas describieron cuánto tiempo permaneció sola con el acusado y las condiciones en las que salió de la vivienda.
“Estaba totalmente incómoda, angustiada, asustada, pálida”, sostuvo Cascallares al describir el estado en el que la encontraron.
Otro de los elementos mencionados por el Ministerio Público Fiscal fue el testimonio de la persona a quien la adolescente le contó por primera vez lo ocurrido. Según la acusación, fue allí donde realizó el develamiento del abuso y relató que el hombre había utilizado una supuesta práctica de curación como argumento para atacarla sexualmente.
La fiscalía también incorporó al debate el informe de la responsable de la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI), quien hizo referencia a distintos factores de vulnerabilidad presentes en la adolescente.
En ese sentido, Cascallares sostuvo que las creencias de las personas que acudieron al lugar no constituían el objeto de la acusación. La fiscalía planteó que esas creencias habían influido en la situación de vulnerabilidad de la adolescente, pero que eso debía diferenciarse del delito por el cual el hombre fue llevado a juicio.
El pedido de la defensa
Durante el juicio, la defensa penal pública, a cargo de la defensora Julieta Soler, había solicitado la absolución del acusado. La defensora sostuvo que la fiscalía no había logrado superar el estado de inocencia de su asistido ni acreditar de manera suficiente la acusación formulada. También cuestionó la ausencia de evidencia médica que, según planteó, corroborara el acceso carnal.
“No hay un dato médico que corrobore el acceso carnal”, había argumentado Soler, al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener la acusación.
Ahora, luego de la declaración de responsabilidad penal, la discusión se centra en la pena que deberá cumplir el acusado.
La fiscalía pidió 6 años y 6 meses de prisión efectiva, mientras que la defensa solicitó que se aplique el mínimo previsto para el delito. Durante la audiencia de cesura, el defensor particular sostuvo que las circunstancias señaladas por la acusación no debían ser consideradas agravantes y planteó que, en todo caso, podían funcionar como atenuantes.
El Tribunal deberá resolver el próximo lunes 5 de octubre cuál será la pena que corresponde aplicar. Hasta que la sentencia quede firme, el hombre continuará en libertad, aunque deberá cumplir las restricciones fijadas por la Justicia.