Hacker ético
El único latinoamericano en la élite de la ciberseguridad es de Bariloche y vigila a los modelos de IA
Ricardo Nahuel Prieto, exalumno de la Escuela Cooperativa Técnica Los Andes de Bariloche, fue el único participante de América Latina en la cohorte internacional que el AI Security Bootcamp reunió en Londres entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre de 2026.
El programa intensivo reunió durante siete días a profesionales seleccionados para estudiar amenazas en los sistemas de inteligencia artificial más avanzados mediante clases, ejercicios de programación y análisis de defensas e infraestructura.
La organización financió el traslado y la estadía completa del especialista barilochense, quien actualmente se desempeña como Senior AI Security Engineer en Cook Unity, cursa la Maestría en Seguridad Informática de la UBA y dirige la consultora PhiloCyber.
Su camino profesional incluyó una formación inicial diversa: tras egresar de la escuela secundaria técnica, estudió Educación Física y trabajó en escuelas, gimnasios y clubes en Buenos Aires y Bariloche.
Su primer acercamiento a la ciberseguridad se produjo durante una experiencia de working holiday en Estados Unidos. Al recordar las dificultades de su etapa previa en el ámbito deportivo, Prieto relató: "tenía tres trabajos y los tres mal pagos y movía vallas para un evento a las 5 de la mañana, un domingo en el Centro Cívico, y después el lunes iba corriendo a la escuela y después salía y tenía que ir corriendo a un gimnasio y todo el tiempo así y estaba siempre con lo justo". Tras esa experiencia decidió reorientarse a la informática, iniciando una trayectoria de casi ocho años en seguridad informática que incluyó roles en Deloitte, Mercado Libre y una estadía de dos años en Nueva Zelanda.
En Nueva Zelanda, Prieto ejerció como penetration tester para los principales bancos de la región y ministerios gubernamentales de Nueva Zelanda y Australia. Respecto a la naturaleza de esta especialidad, explicó que los pen testers "básicamente somos hackers éticos que buscan desafiar un sistema, hackear un sistema y encontrar vulnerabilidades en ese sistema. Y una vez que encontramos esas vulnerabilidades, las reportamos, se las damos a los clientes o a nuestra propia empresa para que el equipo de desarrolladores arreglen esas vulnerabilidades y así evitar que atacantes legítimos reales vulneren los sistemas".
Tras identificar la acelerada adopción de la inteligencia artificial en diversos equipos sin la debida supervisión de seguridad, decidió especializarse en AI Security. En su trabajo actual en Cook Unity, sus labores combinan el diseño de arquitectura de seguridad, la realización de pruebas de penetración y el control de agentes autónomos. Al describir su labor cotidiana, señaló que se enfoca en "asegurar sistemas de inteligencia artificial, entender cuáles son los usos, cuáles son las autorizaciones y autenticaciones tanto de usuarios a esos sistemas como de sistema a sistema, es decir, de una agente de IA con otra gente de IA, entender qué tipos de datos está manejando, si eso está haciendo de forma segura, si está siendo encriptada la información". Además, es responsable de definir "políticas cross organización digamos, de seguridad informática para inteligencia artificial", regulando los protocolos de respuesta ante incidentes y la aprobación de herramientas de terceros.
La necesidad de supervisión en la disciplina se enmarca en discusiones globales provocadas por incidentes recientes, como las evaluaciones de OpenAI en julio donde modelos de capacidad comparable a GPT-5.6 Sol sortearon controles de aislamiento y comprometieron sistemas de la propia empresa y de Hugging Face. En el bootcamp de Londres, Prieto participó en debates sobre el control efectivo de sistemas autónomos —como la ponencia de David Williams-King de ERA Cambridge— y visitó de manera reservada el AI Security Institute del Reino Unido (UK AISI). Sobre los intercambios mantenidos durante la capacitación, Prieto expresó: "me codié con gente muy grosa de, no sé, ex Open AI, gente de Antropic, gente que está trabajando en Google hace 10 años, hace 7 años... fue una experiencia muy muy buena y se me abrieron un montón de puertas". El especialista destacó que esta especialización le ha permitido encontrar "un sentido un poquito más profundo que ganar plata, mejorar y estar todo el tiempo en la carrera de la rata".
Tras su regreso a Bariloche, Prieto se encuentra redefiniendo su tesis de maestría hacia el campo de AI Safety y la evaluación empírica del comportamiento de modelos de frontera.
Su objetivo final es trasladar estas discusiones internacionales hacia el ámbito local, conectando a empresas, instituciones públicas y a la comunidad con la gestión de riesgos de una tecnología con impacto directo en la vida cotidiana.