2026-09-14

Instituto Balseiro

Estas son las ocho ideas revolucionarias que buscan consagrarse en el Desafío IB50K

Los seleccionados competirán por premios equivalentes a 50.000 dólares y recibirán capacitación técnica en áreas que abarcan la salud, la biotecnología, la energía nuclear y la inteligencia artificial.

El concurso de planes de negocio IB50K, organizado por el Instituto Balseiro, seleccionó a ocho proyectos tecnológicos de diversas universidades e instituciones de Argentina como finalistas de su edición 2026.

Los equipos seleccionados competirán por un pozo equivalente a US$50.000, además de aportes especiales en capacitación, mentoreo y servicios tecnológicos. La definición del certamen se realizará en el salón de actos del Instituto Balseiro, ubicado en el Centro Atómico Bariloche, donde los finalistas presentarán sus propuestas ante el jurado el 29 de octubre y los ganadores se darán a conocer al día siguiente.

Como instancia previa a la evaluación final, los equipos participarán el 28 de septiembre de una jornada de mentoreo con especialistas orientada a perfeccionar sus modelos de negocio y presentaciones. Para la selección y evaluación de las propuestas, el jurado ponderó el grado de innovación tecnológica, la oportunidad de negocio, la composición del equipo, el nivel de madurez técnica y el impacto social, ambiental y económico. Esta convocatoria marca la 16.ª edición del certamen, iniciativa que a lo largo de su trayectoria ha sumado la participación de más de 1.000 jóvenes emprendedores de 16 provincias, la presentación de 267 proyectos y el impulso a la creación de 15 empresas y emprendimientos.

Entre los desarrollos orientados al ámbito de la salud y la biotecnología figura Gamma Tracker, impulsado por estudiantes y graduados del Instituto Balseiro, el cual consiste en un dispositivo para guiar a cirujanos en tiempo real durante la localización de lesiones marcadas con radiofármacos PET, contando ya con un prototipo funcional y solicitud de patente.

Asimismo, el proyecto ReNerv, perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán, desarrolló un conector nervioso 3D bioabsorbible asistido por inteligencia artificial para abordar lesiones en nervios periféricos y médula espinal. En materia de telemedicina, Retinar, surgido del Instituto PLADEMA de la Universidad Nacional del Centro, desarrolló una plataforma con inteligencia artificial para la detección de retinopatía diabética, la cual fue validada con más de 61.000 imágenes y testeada en más de 500 pacientes.

En el área ambiental y de insumos agropecuarios, la propuesta Agrosintex, de la Universidad Nacional de Rosario, diseñó un aditivo biotecnológico para nutrición bovina que logró reducir en más del 99% las emisiones de metano entérico en ensayos in vitro realizados en el INTA. A su vez, el proyecto ScleriX, de la Universidad Nacional de La Plata, desarrolló una plataforma basada en fermentación para generar estructuras fúngicas más resistentes destinadas al desarrollo de bioinsumos agrícolas. En el tratamiento de efluentes industriales, MOFcore SAS, del Instituto Tecnológico de Buenos Aires, trabaja en materiales capaces de extraer contaminantes complejos como metales pesados, antibióticos y compuestos orgánicos.

La nómina de finalistas se completa con proyectos enfocados en la transición energética y el sector nuclear. La iniciativa H2Hydra, impulsada por la Universidad Nacional de Córdoba, integró modelos físicos, datos e inteligencia artificial en un sistema de gemelo digital para monitorear y acompañar proyectos de producción de hidrógeno verde y derivados de energías renovables. Finalmente, la propuesta Optimización de la Potencia Límite en Centrales Nucleares combina modelos físicos con aprendizaje automático (Machine Learning) para mejorar la predicción del flujo crítico de calor, buscando incrementar la eficiencia y confiabilidad de las centrales sin requerir reformas estructurales de gran escala.

Respecto al alcance del concurso, el secretario de Vinculación e Innovación del Instituto Balseiro, Mariano Cantero, destacó que la articulación entre conocimiento, formación de alto nivel y capacidad práctica permite impactar positivamente en el desarrollo productivo del país y en la calidad de vida de la sociedad, señalando a la innovación como un pilar central del certamen.

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