2026-09-13

Neuquén-Centenario

Crimen en la meseta: confirmaron que el cuerpo calcinado era de Nicolás Sáez y hay un detenido

El joven de 21 años estaba desaparecido desde el 5 de septiembre. La autopsia estableció que tuvo una muerte violenta y la Fiscalía prepara la imputación.

El cuerpo hallado calcinado en la meseta de Centenario finalmente fue identificado. Se trata de Nicolás Agustín Sáez, un joven de 21 años que era buscado desde hacía ocho días. La investigación ya está caratulada como un homicidio y una persona permanece detenida a disposición de la Justicia.

La confirmación fue realizada por el Ministerio Público Fiscal (MPF) luego de los estudios efectuados en el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial. La autopsia determinó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico, es decir, una lesión provocada por un fuerte golpe en la cabeza.

El resultado del examen forense permitió establecer que Nicolás no murió como consecuencia del incendio del cuerpo, sino que previamente había sufrido una agresión que le provocó una lesión fatal. Con esta información, la investigación tomó un nuevo rumbo y la Fiscalía trabaja para determinar quién lo atacó y qué ocurrió durante las horas en las que permaneció desaparecido.

La fiscal del caso, Lorena Juárez, solicitará en las próximas horas a la Oficina Judicial que fije una audiencia de formulación de cargos. Allí buscará imputar formalmente a una persona que fue detenida durante la jornada del sábado.

Por el momento, no trascendieron oficialmente la identidad del detenido ni cuál habría sido su vínculo con Nicolás.

Nicolás había salido a encontrarse con amigos

La desaparición había sido denunciada por su padre, Germán Tulio Sáez, en la Comisaría 20° del barrio Parque Industrial, jurisdicción en la que el joven había sido visto por última vez.

Según relató su familia a los investigadores, Nicolás salió de su vivienda ubicada en Colonia Rural Nueva Esperanza durante la tarde del sábado 5 de septiembre. Su destino era un encuentro con amigos, pero pocos minutos después dejó de responder los mensajes que recibía en su teléfono.

La Policía buscaba intensamente al joven.

 

Desde ese momento comenzó una búsqueda que se extendió durante toda la semana y que incluyó rastrillajes, recorridas por distintos sectores y el análisis de información vinculada al teléfono celular del joven.

Su padre había explicado que no existía ningún conflicto familiar que pudiera justificar su ausencia y que Nicolás, quien había sido diagnosticado con autismo leve, nunca antes se había ausentado de esa manera.

El celular llevó la búsqueda hacia Centenario

Otro dato que resultó clave para los investigadores fue aportado por la División de Búsqueda de Personas. El subcomisario Julio Huerrau, jefe de esa dependencia, había informado que el último impacto registrado por las antenas de telefonía celular ubicaba el teléfono de Nicolás en Centenario.

Ese dato llevó a concentrar los rastrillajes en distintos sectores de la ciudad y, particularmente, en zonas de difícil acceso.

La familia también había señalado que Nicolás no manejaba automóviles ni utilizaba bicicleta. Habitualmente, se trasladaba a pie entre su vivienda y la casa de su abuela, ubicada en el barrio Villa Ceferino.

Durante los primeros días de búsqueda, esa información había llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de que el joven se hubiera desorientado durante una caminata. Sin embargo, esa hipótesis quedó descartada luego del hallazgo del cuerpo y de la confirmación de que se trató de una muerte violenta.

Su padre hizo la denuncia el mismo día que el joven dejó de contestar los mensajes.

 

El hallazgo en la meseta

El viernes por la tarde, los rastrillajes se concentraron en un sector de bardas ubicado en el Parque Industrial de Centenario, cerca del lugar conocido como “Chile loco”, señalado como una zona utilizada como desarmadero de vehículos.

Se trata de un sector con escasa iluminación y sin cámaras de seguridad, donde el movimiento suele estar relacionado principalmente con camionetas vinculadas a la actividad petrolera.

Fue allí donde los efectivos encontraron el cuerpo calcinado que, horas más tarde, sería trasladado para su identificación y posterior autopsia.

Junto al cuerpo también había un colchón y otros elementos, que fueron secuestrados e incorporados a la investigación para determinar si tienen relación con el homicidio.

El procedimiento se extendió hasta después de las 20:30 y contó con la participación de efectivos de la Comisaría Quinta, personal de Criminalística y representantes de la Fiscalía de Homicidios.

Una investigación que ahora busca reconstruir el crimen

El hallazgo del cuerpo y el resultado de la autopsia permitieron establecer dos datos centrales para la causa: la identidad de la víctima y la forma en que murió. Ahora, la investigación se concentra en reconstruir las últimas horas de Nicolás y establecer qué personas estuvieron con él antes del ataque.

El relevamiento de cámaras de seguridad realizado durante la búsqueda no había permitido obtener imágenes que aportaran información concreta sobre su recorrido. Ante esa dificultad, los investigadores ampliaron las tareas hacia otras localidades del Alto Valle, entre ellas Cipolletti y Cinco Saltos.

La detención de una persona durante el sábado representa ahora el principal avance judicial de la causa. La Fiscalía deberá presentar ante un juez los elementos que, según su investigación, vinculan al sospechoso con el homicidio.

La audiencia de formulación de cargos será clave para conocer qué sostiene la acusación, cuál es la evidencia reunida hasta el momento y qué medidas solicitará la fiscal Juárez para continuar con la investigación por el crimen de Nicolás Agustín Sáez.

 

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