Cipolletti
El policía que entró a robar a la casa de un matrimonio de Cipolletti recibió una dura condena
Un policía de Río Negro fue condenado a 9 años y 4 meses de prisión efectiva por integrar la banda que protagonizó un violento asalto contra un matrimonio de adultos mayores en Cipolletti. Durante el robo, las víctimas fueron golpeadas y sometidas a maniobras de asfixia. El hombre, de 79 años, sufrió un ACV y graves lesiones en el cuello y el cráneo.
La condena recayó sobre Matías Ezequiel Llamonao, un oficial inspector domiciliado en General Roca, quien reconoció ante la Justicia los hechos que se le atribuyeron, su participación y la pena acordada. El fallo fue dictado en un juicio abreviado y quedó firme el mismo día porque las partes renunciaron a los plazos para impugnarlo.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Marcelo Gómez, Florencia Caruso y Guillermo Merlo, quienes consideraron probado que Llamonao actuó como coautor de un robo agravado por el uso de un arma impropia, cometido en poblado y en banda, con el agravante de que el condenado era integrante de la fuerza policial y que durante el hecho se provocaron lesiones gravísimas.
Un robo planificado y ejecutado a plena luz del día
El asalto ocurrió el 20 de marzo de 2025, poco después de las 14, en una vivienda de calle Brentana, casi Alem, en Cipolletti. En ese momento, dentro de la casa estaban Juan Carlos Gorini, de 79 años, conocido como “El Cheva”, y su esposa, María Lapadaz, de 80 años, propietaria de la tradicional tienda “Rosmary”, ubicada frente al domicilio.
Según la acusación, los delincuentes no llegaron al lugar de manera improvisada. Habían acordado previamente cómo llevar adelante el golpe y qué función cumpliría cada integrante.
Tres personas participaron de la maniobra. Dos ingresaron a la vivienda contra la voluntad del matrimonio, mientras que una tercera quedó en el exterior para alertar ante cualquier eventualidad.
Entre quienes ingresaron estaba Llamonao. De acuerdo con la Fiscalía, el policía utilizó su condición de integrante de la fuerza como parte de la estrategia para acceder al domicilio.
Una vez adentro, el escenario se volvió violento. El efectivo apuntó con su arma reglamentaria a una de las víctimas y exigió que entregaran dinero.
El matrimonio fue golpeado y sometido a maniobras de asfixia mientras los delincuentes buscaban el botín. Finalmente, escaparon con alrededor de 3 millones de pesos, 20 mil dólares y joyas.
La brutalidad del ataque terminó con un hombre internado
Las consecuencias del asalto fueron especialmente graves para Gorini. Durante el ataque sufrió golpes y traumatismos que afectaron su cuello y su cabeza y posteriormente padeció un accidente cerebrovascular.
El informe del Cuerpo de Investigación Forense incorporado al expediente fue contundente: calificó las lesiones como gravísimas y estableció un nexo causal entre las agresiones sufridas durante el robo y el estado de salud que presentó posteriormente.
Ese elemento fue uno de los puntos centrales considerados por la Justicia al momento de analizar la responsabilidad del policía.
Cámaras, celulares y allanamientos: las pruebas que complicaron al policía
La confesión de Llamonao no fue la única evidencia utilizada para sostener la acusación.
La Fiscalía presentó ante el tribunal distintas pruebas que permitieron reconstruir el asalto y vincular al acusado con la maniobra. Entre ellas estuvieron registros de cámaras de seguridad, declaraciones de las víctimas, un retrato elaborado a partir de una descripción, documentación médica y un informe de asistencia a las víctimas.
También se incorporaron elementos obtenidos de una investigación sobre teléfonos celulares, incluyendo una extracción forense y reportes de comunicaciones.
A esto se sumaron objetos secuestrados durante distintos allanamientos. Uno de los procedimientos tuvo lugar en la Subcomisaría 69° del barrio Nuevo de General Roca, un dato que adquirió especial relevancia debido a que la investigación apuntaba también contra integrantes de la propia fuerza policial.
Durante la audiencia, Llamonao habló durante más de una hora y respondió preguntas de las partes. Según quedó asentado en la sentencia, contó detalles sobre los momentos previos al robo, la intervención de distintas personas y lo sucedido dentro de la vivienda.
Los jueces remarcaron, sin embargo, que su declaración no fue considerada de manera aislada. La responsabilidad penal se sustentó también en las pruebas independientes reunidas por la Fiscalía y la querella.
Una condena que quedó firme
Luego de analizar el acuerdo alcanzado entre las partes, el tribunal declaró responsable a Llamonao y estableció una pena de 9 años y 4 meses de prisión efectiva.
El condenado quedó a disposición del Servicio Penitenciario Provincial, que deberá determinar su lugar de alojamiento.
La sentencia quedó firme en la misma audiencia debido a que Fiscalía, querella y defensa renunciaron a los plazos de impugnación.
Sin embargo, la causa todavía no terminó para todos los sospechosos. La Justicia mantiene bajo resguardo distintos elementos secuestrados porque la investigación continúa respecto de otras personas que habrían participado del asalto.
Otro policía quedó involucrado en la causa
Entre los nombres que aparecen en el expediente está el de Enzo Ramón García, quien también tenía el grado de Oficial Inspector.
García fue imputado en abril del año pasado y quedó bajo prisión preventiva, acusado de haber participado en el violento robo.
Así, el caso vuelve a poner en escena una investigación que involucró a integrantes de la Policía y que comenzó con un asalto ocurrido a plena luz del día contra una pareja de adultos mayores, en una vivienda ubicada a pocos metros de uno de los comercios tradicionales de Cipolletti.