El Pedregoso
Más de 500 personas se concentraron para apoyar a las comunidades Quintriqueo y Melo
En medio de un avance de la Justicia sobre la comunidad mapuche Quintriqueo, cientos de personas participaron de un encuentro en apoyo al lof que fue desalojado de su territorio días atrás y también en solidaridad con el lof Melo, sobre el cual pesaba una orden de iguales características, aunque no se concretó.
El desalojo sobre la comunidad Kinxikew (Quintriqueo) se concretó el 19 de agosto de forma sorpresiva, ya que la orden estaba fechada para el día 20. El operativo estuvo autorizado por el juez Francisco Bonorino y ejecutado por fuerzas provinciales y federales.
La situación no es nueva. Desde que las comunidades iniciaron el reclamo de recuperación territorial, se inició un conflicto judicial en el que hubo numerosas órdenes de desalojo, también sobre la comunidad Melo, ubicada muy cerca del predio al que llegaron las fuerzas policiales y federales.
Las comunidades Quintriqueo y Melo aseguraron que continuarán la lucha territorial juntos. Foto: Marcelo Martínez.
En la década del 70, una familia belga de apellido Broers habría comprado el predio en el que históricamente vivió la familia Quintriqueo y esto es lo que denuncian las comunidades. El avanzar y comprar tierras en lugares donde desde hace siglos viven familias originarias.
“Después de haber vivido una situación muy humillante para todos los que fueron desalojados de sus casas, el lof Melo nos abrazó, nos dijo: ‘El territorio es de las familias que hace muchísimas décadas venimos compartiendo el uso del territorio; nuestros abuelos lo hacían’”, relató Amancay Quintriqueo, lonko de la comunidad.
Esta unión entre comunidades se tradujo en un encuentro de cientos de personas que llegaron el sábado por la tarde al territorio para expresar el apoyo incondicional a las familias que residen en el lugar desde hace años. La Ruta 40 fue testigo de lo que ocurrió allí: más de 150 vehículos estacionados en la banquina, sumado a muchas personas que llegaron a caballo y compartieron una tarde en la que reivindicaron la lucha de los pueblos originarios.
“Vamos a seguir luchando porque no les va a ser fácil”, expresó con firmeza Amancay y aseguró, con la voz quebrada, sentirse emocionada por la muestra de apoyo de la gente. “Nos da fortaleza para poder seguir en pie”, sostuvo.
Una gran cantidad de gente llegó al lugar para expresar su apoyo a las comunidades. Foto: Marcelo Martínez.
Al consultarle sobre el predio en el que se realizó el desalojo el pasado 19, Amancay sostuvo que “la Policía está ocupando el lugar que hacía uso el lof Quintriqueo; hay efectivos de la GEOP, de Gendarmería, que siguen resguardando esto a los privados. No sabemos cuál es la situación y si es que hay una empresa que compró con nosotros adentro y con una causa en curso”.
El miércoles, cuando concretaron la orden de desalojo, les permitieron retirar sus documentos y algunas pertenencias, aunque los animales quedaron dentro del predio y desconocen cuál es el estado de los mismos.
El encuentro se vivió en el predio donde se encuentra la comunidad Melo. Foto: Marcelo Martínez.
En medio de la tarde del sábado, Lucas Melo, lonko de la comunidad Melo, tomó la palabra para agradecer a todas las personas que fueron a expresar su apoyo y también se refirió a la situación que atraviesan y las políticas que aplica el gobierno nacional.
“El primer eslabón que quieren cortar de la cadena es sacar al pueblo de la tierra; nosotros somos tierra. El segundo eslabón son los trabajadores y pobladores rurales, criollos, que son parte de la tierra. El último eslabón son los trabajadores que, sin un sueldo digno, no les alcanza para alquilar o vivir”, sostuvo el lonko.
Además, remarcó que “el huinca no entiende lo que es vivir en la tierra. Ellos quieren vivir de la tierra” y aclaró que: "Nosotros acá sabemos muy pocas cosas, pero sí sabemos a qué pertenecemos”.
Lucas Melo, lonko de la comunidad Melo, agradeció el apoyo de la gente. Foto: Marcelo Martínez.
Las autoridades de las dos comunidades remarcaron que “esta lucha no la iniciamos cada uno por su lado, la iniciamos juntos y la vamos a continuar juntos”. Además, sostuvieron que defenderán el territorio y que no lo van a dejar.
Amancay también repasó todo lo vivido por su familia en la zona. “El 20 de mayo de 2003 la familia Newbery desalojó por primera vez a la comunidad. Esos que vinieron y se adueñaron de nuestro territorio, nos dejaron en la ruta en pleno invierno. Todavía estaba mi abuelo, que resistió en estos territorios el avasallamiento de los privados que aparecieron mucho después que ellos, los avasallamientos de Parques Nacionales y mucho más”.
El encuentro se extendió durante la tarde del sábado y concurrieron vecinos e integrantes de otras comunidades. Foto: Marcelo Martínez.
La joven recordó que el 25 de mayo de ese mismo año, la familia convocó a un encuentro similar al de este sábado y, con el apoyo de cientos de personas, recuperaron las tierras de las que habían sido desalojados.
“Hoy nos sacaron de ese territorio, nos humillaron, me humillaron como lonko, pero ellos no saben de resistencia, de todo este amor que cultivamos, porque todos están acá porque generamos lazos. Porque si no, no sería imposible vivir en este país y menos en este contexto”, finalizó la joven. (ANB)