Cutral Co
Golpeó a su expareja tras revisarle el celular y ahora no podrá acercarse a ella
Un hombre fue acusado por la Justicia luego de golpear a su expareja durante una discusión ocurrida en Cutral Co. El episodio se produjo cuando el imputado llegó hasta la vivienda de la mujer para ver a la hija que tienen en común y, según la acusación, comenzó a revisar su teléfono celular.
El asistente letrado Nicolás Mellado formuló cargos contra M.V. por el hecho ocurrido el pasado 14 de agosto. De manera provisoria, el Ministerio Público Fiscal calificó la conducta como lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en calidad de autor.
Durante una audiencia realizada el sábado, la fiscalía detalló que el acusado y la víctima habían mantenido una relación de pareja, de la que nació una niña que actualmente tiene dos años. Ese vínculo terminó hace aproximadamente un año, en un contexto que, de acuerdo con la investigación, estuvo atravesado por situaciones de violencia hacia la mujer.
La discusión comenzó por el teléfono celular
Según la teoría del caso presentada por la fiscalía, el 14 de agosto, cerca de las 20:30, M.V. llegó hasta el domicilio de su expareja con la intención de ver a la hija de ambos.
En esas circunstancias, el hombre habría revisado el teléfono celular de la mujer. La situación derivó en una discusión, acompañada de insultos, y posteriormente el acusado le habría dado una cachetada en el rostro.
La agresión le provocó lesiones consideradas leves. El certificado médico incorporado a la causa constató edema en el pómulo izquierdo y en la zona media de la nariz, lesiones compatibles con el ataque denunciado.
El asistente letrado también informó durante la audiencia que en los días anteriores al episodio la mujer habría sufrido hostigamientos y amenazas por parte del imputado.
Ante esos antecedentes, la fiscalía consideró que existía un riesgo para la integridad de la víctima y solicitó que se dispusieran medidas destinadas a impedir nuevos acercamientos o situaciones de violencia.
El hombre y la víctima tienen una hija en común.
Dos meses para avanzar con la investigación
El juez de garantías Ignacio Pombo tuvo por formulados los cargos y estableció un plazo de dos meses de investigación.
Durante ese período, la fiscalía deberá avanzar con distintas medidas de prueba. Entre ellas se encuentran nuevas entrevistas a la víctima y a testigos, un informe elaborado por el Servicio de Atención a Víctimas y Testigos y una evaluación médico-forense.
También deberá incorporarse a la causa el certificado de antecedentes del imputado, además de otros elementos que permitan determinar con mayor precisión las circunstancias en las que ocurrió el episodio.
La calificación legal planteada durante esta primera audiencia es provisoria y podría modificarse de acuerdo con las pruebas que se incorporen durante la investigación.
Prohibición de acercamiento y contacto
El juez dispuso que M.V. permanezca en libertad, aunque sujeto a una serie de restricciones mientras se desarrolla el proceso judicial.
El acusado no podrá acercarse a menos de 200 metros del domicilio de la víctima ni del comercio en el que trabaja. Tampoco podrá comunicarse con ella por ningún medio. La prohibición alcanza al contacto personal, llamadas telefónicas, mensajes, redes sociales, WhatsApp y cualquier otra vía de comunicación.
Además, deberá abstenerse de realizar actos de agresión, intimidación, perturbación o cualquier otra forma de violencia contra la mujer.
Las restricciones establecidas en el fuero penal no interfieren con las decisiones que pueda adoptar el juzgado de Familia respecto del vínculo entre el acusado y su hija y un eventual régimen de comunicación.
Desde la Justicia se advirtió que, en caso de incumplir alguna de las medidas impuestas, el hombre podría enfrentar una restricción de mayor gravedad. Entre las posibilidades se encuentra incluso el dictado de una prisión preventiva mientras continúa la investigación.