El Cristo Redentor cumple un mes cerrado y los pasos patagónicos reciben parte del tránsito hacia Chile
El Paso Internacional Cristo Redentor, uno de los principales corredores terrestres entre Argentina y Chile, cumple este viernes (14/08) un mes de cierre ininterrumpido debido a las condiciones meteorológicas en la alta montaña mendocina.
El tránsito permanece suspendido desde el 14 de julio, cuando las intensas nevadas y el viento blanco obligaron a interrumpir la circulación. Con el paso de las semanas, el cierre se convirtió en uno de los más prolongados de los últimos años y ya superó el registro de 26 días consecutivos alcanzado durante el invierno de 2023.
La situación mantiene a unos 3.400 camiones varados en distintos puntos de Mendoza, a la espera de que las condiciones permitan recuperar el tránsito internacional. Por el momento, no existe una fecha definida para la reapertura, ya que las nevadas y las fuertes ráfagas continúan complicando las tareas en la zona.
Aunque la ruta Nacional 7 fue despejada en distintos sectores mediante operativos de Vialidad, las condiciones meteorológicas siguen siendo el principal obstáculo. En los últimos días se registraron ráfagas de entre 100 y 160 kilómetros por hora, además de nuevas acumulaciones de nieve.
Los pasos de la Patagonia, bajo presión
El prolongado cierre del Cristo Redentor también tuvo consecuencias sobre otros corredores internacionales. Parte del transporte de cargas comenzó a buscar alternativas en los pasos ubicados más al sur, entre ellos Pino Hachado, en Neuquén, y Cardenal Samoré, en el límite entre Neuquén y Río Negro.
La mayor circulación de camiones convirtió a estos cruces en alternativas estratégicas para mantener parte del intercambio terrestre con Chile mientras continúa bloqueado el corredor mendocino.
Pero la alternativa tampoco estuvo exenta de complicaciones. Las intensas nevadas que afectaron a la Cordillera también generaron restricciones y demoras en los pasos patagónicos. En Pino Hachado se registraron acumulaciones de nieve que dificultaron la circulación, mientras que en Cardenal Samoré fue necesario extremar las condiciones de tránsito y establecer prioridades para determinados vehículos de carga.
En el caso de Cardenal Samoré, las autoridades llegaron a priorizar el ingreso de camiones que transportaban alimentos perecederos, principalmente frutas y verduras destinadas a las regiones chilenas de Aysén y Magallanes, ante las dificultades de abastecimiento generadas por el contexto fronterizo.
La situación generó además un movimiento poco habitual sobre los corredores de Neuquén y la región cordillerana rionegrina, que recibieron parte de un flujo de transporte que normalmente se concentra en el corredor mendocino.
Mientras continúa el operativo para recuperar las condiciones de circulación en Mendoza, las autoridades mantienen el monitoreo de la alta montaña y evalúan día a día una eventual reapertura.
El pronóstico de nuevas nevadas y fuertes vientos mantiene la incertidumbre. Por ahora, el Cristo Redentor continúa cerrado y miles de transportistas permanecen a la espera, mientras los pasos alternativos de la Patagonia siguen cumpliendo un papel clave para sostener, dentro de las posibilidades que permite el clima, la conexión terrestre entre Argentina y Chile. (ANB)