2026-08-08

Celebración

Día del Montañés: la comunidad que construyó la cultura de montaña de Bariloche y continúa proyectando su futuro

Desde quienes dieron los primeros pasos sobre la nieve hasta las nuevas generaciones que hoy viven la montaña, Cerro Catedral forma parte de una historia colectiva construida por vecinos, familias, clubes, trabajadores, deportistas e instituciones que hicieron de la montaña una parte esencial de la identidad de Bariloche.

Mucho antes de convertirse en uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica, Cerro Catedral ya formaba parte de la vida cotidiana de los barilochenses. Fue el lugar donde miles de chicos conocieron la nieve por primera vez, donde familias enteras compartieron inviernos inolvidables, donde nacieron vocaciones y donde generaciones de instructores, patrulleros, deportistas, trabajadores y montañeses encontraron una forma de vida.

Cada 5 de agosto, Bariloche celebra el Día del Montañés, una fecha que reconoce a quienes, desde distintos ámbitos, hicieron posible la construcción de una cultura de montaña que hoy distingue a la ciudad dentro y fuera del país.

Porque la montaña no es solamente un paisaje ni un escenario para practicar deportes. Es un espacio de encuentro, de aprendizaje y de pertenencia. Un lugar donde se transmiten valores como el respeto, el esfuerzo, el compañerismo y el compromiso con el entorno.

Y como toda construcción colectiva, esa identidad también necesita seguir proyectándose hacia adelante: formando nuevas generaciones, acompañando el crecimiento de la comunidad y desarrollando una montaña preparada para los desafíos del futuro.

Una identidad construida entre todos

La cultura de montaña de Bariloche no nació de un único protagonista. Se construyó a partir del trabajo conjunto de clubes, instituciones, familias, trabajadores y deportistas que durante décadas encontraron en la montaña un espacio para crecer, aprender y compartir.

En ese recorrido, el Club Andino Bariloche tuvo un papel fundamental en la formación de generaciones de montañeses y esquiadores.

Su presidente, Juan Pablo Ordoñez, destaca que ese legado continúa vigente.

"La montaña es una gran escuela de valores. Enseña compañerismo, responsabilidad, esfuerzo y respeto por el entorno. Desde los clubes se formaron generaciones de chicos y chicas que encontraron en la montaña un espacio de crecimiento y aprendizaje."

Para Ordoñez, ese espíritu colectivo es uno de los grandes patrimonios de Bariloche.

"El Club Andino Bariloche nació con la misión de acercar la montaña a las personas y ese espíritu sigue vigente. La montaña nos recuerda que nadie llega lejos solo, que siempre hay un equipo, un compañero y una comunidad acompañando."

En esa historia compartida, Cerro Catedral ocupa un lugar central.

"Catedral es parte de la identidad de Bariloche. Muchísimas personas tuvieron allí su primer contacto con la nieve, aprendieron a esquiar, encontraron una vocación o construyeron recuerdos familiares que quedan para siempre."

Formar montañeses: una enseñanza que trasciende generaciones

Si existe un hilo conductor que une la historia de Cerro Catedral con su presente, es la enseñanza.

Miles de personas dieron sus primeros pasos sobre la nieve acompañadas por un instructor. Para muchos barilochenses, ese primer contacto con la montaña marcó el inicio de una relación que continúa hasta hoy y que, en muchos casos, se transmite de padres a hijos.

Para el presidente de la Asociación Argentina de Instructores de Esquí, Snowboard y Pisteros Socorristas (AADIDESS), Martín Bacer, Cerro Catedral fue protagonista en la formación de instructores y también en el desarrollo de la cultura de montaña del país.

"El vínculo entre los instructores, la formación en montaña y Cerro Catedral es muy estrecho. Desde los comienzos del esquí en Bariloche, el cerro fue el lugar donde se desarrolló la enseñanza de este deporte y donde se formaron generaciones de instructores. Cerro Catedral se convirtió en un referente nacional e internacional por la calidad de sus pistas, su infraestructura, sus escuelas y sus clubes, siendo un pilar fundamental en la historia de la enseñanza del esquí en la Argentina."

Bacer sostiene que el rol del instructor hoy va mucho más allá de enseñar una técnica deportiva.

"Hoy el instructor de esquí y snowboard cumple un rol mucho más amplio que enseñar una técnica. Es quien guía, acompaña y transmite valores como el respeto por la montaña, la seguridad, el cuidado del ambiente y la confianza para disfrutar de la nieve. Muchas veces es la persona que acompaña el primer contacto de un chico, una familia o un barilochense con la montaña, y esa experiencia puede marcar un vínculo para toda la vida."

Pensando en el futuro, considera que el desarrollo de la montaña será clave para seguir fortaleciendo esa cultura.

"El futuro de la enseñanza y de la cultura de montaña dependerá de la innovación, la capacitación constante y del compromiso con el cuidado del entorno natural. Es importante que centros como Cerro Catedral sigan evolucionando, incorporando nuevas tecnologías, mejores servicios y prácticas sustentables para seguir formando nuevas generaciones de esquiadores, instructores y amantes de la montaña."

Refugio Lynch: 83 años siendo parte del alma de la montaña

Hay lugares que trascienden su función y se convierten en parte de la memoria colectiva. En Cerro Catedral, uno de ellos es Refugio Lynch, que desde hace 83 años acompaña la historia de generaciones de esquiadores, montañeses y familias que hicieron de la montaña un lugar de encuentro.

Mucho más que un parador, el refugio fue testigo del crecimiento del esquí en Bariloche, de las primeras competencias, de las reuniones entre amigos después de una jornada en la nieve y de miles de historias que todavía hoy siguen escribiéndose.

Para Martín Díaz Varzilio, responsable de Refugio Lynch, ese valor trasciende el paso del tiempo.

"Refugio Lynch tiene 83 años y representa mucho más que un refugio. Es parte del alma de la montaña. Es un lugar que une la historia, el presente y el futuro de Cerro Catedral."

Por sus mesas pasaron generaciones enteras de barilochenses, turistas, instructores, patrulleros y deportistas que encontraron en este espacio una pausa para compartir la experiencia de la montaña.

"Acá llegaron personas que aprendieron a esquiar hace cincuenta años y hoy vuelven con sus hijos y sus nietos. Eso habla de una montaña que forma parte de la vida de las personas y que sigue creando recuerdos generación tras generación."

Díaz Varzilio considera que preservar esa historia también implica mirar hacia adelante.

"Catedral es un ícono de Bariloche. Tiene muchísimo potencial para seguir creciendo. Hoy el visitante busca nuevas experiencias, mejores servicios y distintas formas de disfrutar la montaña, y tenemos que estar preparados para acompañar esa evolución."

Desde Refugio Lynch, sostiene, el desafío es seguir siendo parte de esa transformación sin perder la esencia.

" Crecer significa ofrecer cada vez mejores experiencias, manteniendo vivo el espíritu que hizo de este refugio un lugar tan querido por generaciones de barilochenses."

Catedral, una montaña que crece junto a Bariloche

Cada una de estas historias refleja una misma idea: la montaña no se construyó solamente con infraestructura o medios de elevación, sino con las personas que la hicieron parte de su vida.

Desde Catedral Alta Patagonia, remarcan que el Día del Montañés es una oportunidad para reconocer ese legado colectivo y, al mismo tiempo, pensar en el futuro.

La responsable de Comunicación de Catedral Alta Patagonia, Débora Bustos Williams, destacó que la historia de Catedral está íntimamente ligada a la historia de Bariloche.

"Catedral forma parte de la historia de miles de barilochenses porque hay una comunidad que la hizo propia. Este día no se trata solamente de celebrar una fecha, sino de reconocer a todas las personas que hicieron posible esta cultura de montaña y a quienes la siguen construyendo cada invierno."

Para Bustos Williams, la identidad de Catedral se explica por las personas que lo habitan todos los días.

"Cuando hablamos de Catedral hablamos de mucho más que un centro de esquí. Hablamos de un lugar donde generaciones aprendieron, trabajaron, compartieron momentos, encontraron una vocación y construyeron recuerdos que hoy forman parte de la identidad de Bariloche."

Y remarcó que ese legado también implica una responsabilidad hacia el futuro.

"Nuestro compromiso es cuidar esa historia y, al mismo tiempo, seguir desarrollando una montaña preparada para las próximas generaciones. Crecer no significa dejar atrás la identidad de Catedral; significa fortalecerla, acompañando la evolución de la montaña para que más chicos, más familias y más barilochenses puedan seguir encontrando acá un lugar para aprender, trabajar, disfrutar y construir sus propias historias."

La montaña que se transmite y se proyecta

Bariloche no solamente tiene una montaña frente a sus ojos.

Tiene una historia construida alrededor de ella.

Una historia hecha por familias que compartieron inviernos, por clubes que formaron generaciones, por instructores que enseñaron los primeros giros, por patrulleros que cuidaron cada jornada, por refugios que se transformaron en puntos de encuentro y por miles de trabajadores que, temporada tras temporada, hicieron posible que la montaña siguiera viva.

El Día del Montañés es un reconocimiento a todos ellos.

Porque la historia de Cerro Catedral no está escrita únicamente en sus pistas, en sus medios de elevación o en sus refugios.

Está escrita en las personas.

En quienes hicieron de la montaña una forma de vida.

Y también en quienes hoy tienen la responsabilidad de proyectarla hacia el futuro.

Porque el futuro de Catedral será tan fuerte como la comunidad que continúe construyéndolo.

Y esa comunidad, desde hace más de ocho décadas, sigue teniendo el mismo nombre: los barilochenses. (ANB)

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