Allen
Entraron armados a una casa de Allen y dispararon para matar: una víctima recibió ocho balazos
Cuatro hombres se reunieron durante la madrugada, consiguieron armas y se dirigieron hasta una vivienda de Allen con un objetivo concreto: matar a quienes estaban en su interior. El ataque dejó a una persona gravemente herida tras recibir ocho disparos y a un segundo hombre con lesiones leves.
Por el violento episodio, uno de los sospechosos fue acusado y deberá permanecer detenido durante dos meses. Otro de los presuntos atacantes ya fue identificado, tiene una orden de detención vigente y es buscado por la Policía.
El hecho ocurrió cerca de las 2 de la madrugada del jueves pasado. Según relató la fiscal Celeste Benatti durante la audiencia de formulación de cargos, los cuatro hombres se encontraron previamente en una gomería.
Dos de ellos llegaron en un vehículo solicitado a través de la aplicación Uber, mientras que los otros dos se movilizaron en una motocicleta. En ese lugar consiguieron las armas y terminaron de organizar el ataque.
“Con un plan común ingresaron al domicilio”, explicó la fiscal al reconstruir los minutos previos a la balacera.
Dispararon sin decir una palabra
De acuerdo con la acusación, los cuatro sospechosos entraron a la casa y comenzaron el ataque sin hablar con las personas que se encontraban allí.
Uno de los hombres, que ya fue identificado y permanece prófugo, habría efectuado al menos ocho disparos contra una de las víctimas. Los proyectiles también alcanzaron a otro hombre, aunque sus heridas fueron consideradas leves.
La persona que recibió la mayor cantidad de impactos continúa internada en grave estado de salud.
La secuencia podría haber tenido consecuencias todavía más graves. Según explicó la fiscalía, una de las personas que estaba dentro de la vivienda logró enfrentarse con uno de los atacantes y comenzó a forcejear con él.
Durante la pelea, el arma quedó inutilizada y no pudieron continuar disparando. Inmediatamente después, los cuatro hombres escaparon del lugar.
Para la fiscalía, el ataque se detuvo por la resistencia de una de las víctimas y no porque los agresores hubieran decidido abandonar por voluntad propia su intención de matar.
Allanamientos y elementos secuestrados
La investigación quedó a cargo del Ministerio Público Fiscal y contó con la intervención de la Comisaría 33 de Allen y de la División Judicial de Investigaciones.
Entre las pruebas reunidas se encuentran entrevistas, informes policiales, las historias clínicas de las víctimas y una pericia realizada por el Cuerpo de Investigación Forense.
También fueron analizadas imágenes registradas por cámaras de seguridad, que permitieron reconstruir parte de los movimientos de los sospechosos antes y después del ataque.
Durante un allanamiento en la vivienda del hombre que tiene orden de captura, los investigadores secuestraron prendas de vestir y otros elementos considerados importantes para la causa.
Otro procedimiento se realizó en la casa del sospechoso que fue acusado. Allí se encontraron 13 vainas servidas, un cartucho y un teléfono celular.
El dispositivo será peritado por la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones del Ministerio Público Fiscal para determinar si contiene mensajes, llamadas u otra información vinculada con la organización del ataque.
Acusado por intento de homicidio agravado
La fiscalía acusó al detenido por homicidio agravado por la participación premeditada de dos o más personas y por el uso de un arma de fuego, en grado de tentativa y en carácter de coautor.
La fiscal Benatti solicitó que permaneciera en prisión preventiva al considerar que existe riesgo de fuga y peligro de que pueda entorpecer la investigación.
También señaló que todavía quedan pruebas por producir y que el acusado no cuenta con arraigo suficiente. Por ese motivo, sostuvo que no existía otra medida menos restrictiva que permitiera garantizar el avance de la causa.
El defensor público Gustavo Viecens no cuestionó la acusación provisoria ni las pruebas presentadas. Además, informó que, por recomendación de la defensa, el imputado decidió no declarar. Sin embargo, se opuso a que continuara detenido.
Finalmente, la jueza de Garantías Claudia Lemunao aceptó la formulación de cargos y ordenó dos meses de prisión preventiva. Mientras tanto, la investigación continuará para identificar y detener a todos los participantes del ataque.