Estudios
CEFA, la institución barilochense que lleva 29 años formando profesionales aeronáuticos
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En 1997, un grupo de profesionales del sector aeronáutico con una visión clara decidió dar un paso que marcaría el rumbo de la formación en la Patagonia. Así nació CEFA, el Centro de Estudios de Formación Aeronáutica, con el objetivo de democratizar el acceso a las carreras vinculadas a la aviación y evitar que los jóvenes de la región tuvieran que migrar a grandes centros urbanos para formarse.
Lo que comenzó con una oferta acotada —Tripulante de Cabina de Pasajeros (TCP), Piloto Privado y Despachante de Aeronaves— fue creciendo con los años hasta alcanzar alrededor de 20 propuestas académicas. Hoy, CEFA es una institución con validez nacional, avalada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y con una presencia que trasciende las fronteras de Bariloche.
"CEFA es la primera institución de instrucción en aviación civil de la Patagonia y una de las más antiguas del país en la formación de profesionales del ámbito aeronáutico", destacó Guillermo Omaechevarría, gerente responsable de la institución, en una entrevista realizada tiempo atrás con este medio.
El crecimiento de CEFA no se detuvo. La pandemia, lejos de ser un obstáculo, abrió una nueva puerta: la modalidad virtual, que hoy permite que estudiantes de todo el país accedan a sus capacitaciones..
Pero el sello distintivo de CEFA sigue siendo el mismo desde sus inicios: un trato cercano, casi familiar, que convierte a cada estudiante en algo más que un número. "Las empresas nos conocen, saben el nivel de nuestros egresados. Eso es fruto del trabajo y esfuerzo de todo el personal que conforma CEFA", agregó Omaechevarría.
El viaje de Priscila: un testimonio que refleja el espíritu de CEFA
El caso de Priscila Little es un ejemplo de lo que representa CEFA para cientos de estudiantes. Esta joven de Esquel, de 20 años, terminó la secundaria "bastante perdida", como ella misma recuerda. De chica había pensado en ser azafata, pero la idea se había desdibujado hasta que un día apareció una publicidad de CEFA que cambió su rumbo.
Se inscribió en el curso de TCP, que duraba ocho meses y se dictaba una vez por semana. Para ella, eso implicaba un sacrificio semanal: viajar desde Esquel los viernes, cursar el sábado en Bariloche y regresar a su casa. "Al principio me asustaba cómo iba a ser el viaje, pero sabía que lo que venía a hacer valía la pena y era por mi futuro", confiesa.
Lo que encontró en CEFA fue mucho más que conocimientos técnicos. "Fui a conocer el instituto, hablamos con Guillermo y salimos los cuatro con una pasión que nos transmitió. Nos dimos cuenta de que era todo muy familiar, no sos un número, saben quién sos, de dónde sos, se preocupan por vos", relata.
Hoy, con 20 años, Priscila ya consiguió trabajo y sigue sumando capacitaciones: portugués técnico, inglés, francés. Su experiencia es un reflejo de lo que muchos estudiantes viven en CEFA: un lugar donde la pasión por la aeronáutica se transmite y las puertas del mundo laboral se abren.
Una oferta académica pensada para el futuro
CEFA ofrece carreras cortas con rápida salida laboral, un aspecto clave en un mercado que, impulsado por el auge de las aerolíneas de bajo costo, demanda profesionales capacitados. La institución mantiene un fuerte vínculo con las empresas del sector, lo que facilita la inserción de sus egresados.
La flexibilidad horaria es otro de los pilares. Esto permite que estudiantes de localidades vecinas, como Priscila, o incluso de otras provincias, puedan acceder a la formación sin resignar sus actividades diarias.
Además de la presencialidad en Bariloche, la modalidad virtual abre la puerta a estudiantes de todo el país. "CEFA y estudiar algo que te gusta cambia todo", sintetiza Priscila, quien encontró en la virtualidad una herramienta que al principio no consideraba, pero que terminó por conquistarla.
“Todo tiene su magia para mí", dice Priscila, con los ojos brillando. "Tengo ganas". Y esa energía, esa pasión, es la misma que impulsa a CEFA a seguir formando profesionales que, como ella, encuentren en la aeronáutica no solo un trabajo, sino un camino de vida.