Neuquén
Condenado por abuso sexual dejó la cárcel y volverá a cumplir prisión domiciliaria
J. R., el hombre declarado culpable por abuso sexual y corrupción de menores, dejará el establecimiento carcelario y volverá a cumplir prisión domiciliaria con tobillera electrónica. La decisión fue tomada por un Tribunal de Impugnación, que consideró que no se explicó de manera suficiente por qué debía permanecer en una cárcel.
La resolución fue adoptada por unanimidad durante una audiencia realizada en la Ciudad Judicial. Los jueces Mauricio Macagno y Federico Sommer, junto a la jueza Liliana Deiub, hicieron lugar al pedido de la defensa y revocaron la prisión preventiva que había sido ordenada luego del veredicto de culpabilidad.
Hasta el juicio, J. R. se encontraba detenido en su domicilio y bajo control electrónico. Sin embargo, después de que los 12 integrantes del jurado popular lo declararan culpable, un juez de garantías dispuso su traslado a una unidad de detención.
Por qué el tribunal ordenó que regrese a su casa
La defensa sostuvo que la decisión de enviarlo a una cárcel había sido “arbitraria” y que solo contaba con una “fundamentación aparente”. Los abogados cuestionaron que ni el juez que dictó la prisión preventiva ni el tribunal que luego confirmó la medida explicaran por qué la domiciliaria con tobillera había dejado de ser suficiente para evitar una posible fuga o cualquier otro riesgo para el proceso.
El Tribunal de Impugnación coincidió con ese planteo. En su resolución, sostuvo que no hubo un análisis adecuado sobre la necesidad, proporcionalidad y razonabilidad de aplicar la medida más grave.
Los magistrados remarcaron que todo el juicio pudo realizarse mientras J. R. permanecía detenido en su domicilio y controlado electrónicamente. “Así como el juicio ha podido seguir adelante con la detención domiciliaria con control electrónico, no se advierte por qué el juez de garantías y el tribunal revisor no han expresado las razones fundadas por las cuales esa medida dejó de ser idónea”, señalaron.
Para el tribunal, el veredicto de culpabilidad no alcanzaba por sí solo para justificar el traslado a una cárcel sin explicar por qué la tobillera ya no permitía controlar los riesgos procesales.
La fiscalía advirtió que podría recibir al menos 15 años
El fiscal jefe Mauricio Zabala se opuso al regreso de J. R. a su domicilio. Durante la audiencia, sostuvo que la declaración de culpabilidad había cambiado por completo su situación y elevado el riesgo de fuga.
Según explicó, antes del juicio el objetivo de las medidas cautelares era garantizar que el acusado llegara al debate. Tras el veredicto, el riesgo estaría relacionado con el cumplimiento efectivo de una condena que podría ser de al menos 15 años de prisión.
“El veredicto de culpabilidad del jurado popular genera un nuevo umbral de riesgo”, afirmó Zabala. Para la fiscalía, la prisión domiciliaria con tobillera electrónica ya no resultaba suficiente.
El abogado querellante Carlos Caroselli, representante de la víctima, acompañó la postura del Ministerio Público Fiscal y pidió que el condenado continuara detenido en un establecimiento carcelario.
Pese a esas objeciones, el Tribunal de Impugnación declaró admisible el recurso de la defensa, anuló la prisión preventiva y restableció el arresto domiciliario con control electrónico.
Fue declarado culpable por un jurado popular
J. R. fue declarado culpable el pasado 1 de julio por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores. El veredicto fue unánime: los 12 integrantes del jurado popular respaldaron la acusación presentada por la fiscalía y la querella.
Durante el juicio se sostuvo que el hombre abusó sexualmente de la víctima desde que era niña y que los ataques continuaron durante su vida adulta.
Los hechos ocurrieron principalmente en la vivienda donde ambos convivieron hasta 2020. También se denunciaron abusos en oficinas de las empresas del condenado, hoteles durante distintos viajes y un camión utilizado para transportar mercadería.