A 16 años de la ley
Bariloche es uno de los destinos más elegidos del país para celebrar matrimonios igualitarias
El 15 de julio de 2010, Argentina marcó un hito en la historia de los derechos humanos al sancionar la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario. Aquel día, el país se convertía en el primero de América Latina y el décimo del mundo en reconocer el derecho de las parejas del mismo género a contraer matrimonio con los mismos beneficios que las uniones heterosexuales.
La reforma del Código Civil no solo permitió el acceso al matrimonio, sino que también abrió las puertas a la adopción conjunta, los derechos sucesorios, de pensión y los beneficios sociales, transformando para siempre la vida de miles de familias.
Dieciséis años después, esa conquista sigue expandiéndose más allá de lo legislativo. En el territorio patagónico, Bariloche se ha convertido en el segundo destino más elegido del país para celebrar bodas igualitarias, solo detrás de la Ciudad de Buenos Aires. Y desde el Gobierno de Río Negro, el objetivo es claro: que la ciudad cordillerana ocupe el primer puesto.
El Área de Diversidad Sexual provincial, en articulación con la Delegación del Registro Civil y Capacidad de las Personas de Bariloche, impulsa una estrategia integral para promocionar a la ciudad como el escenario ideal para estos enlaces. La combinación de paisajes de montaña, lagos cristalinos y una oferta hotelera y gastronómica de primer nivel convierte a Bariloche en un imán para parejas de todo el país que buscan un marco inolvidable para su ceremonia.
"La sanción de la ley fue un parteaguas hacia los derechos de las personas del colectivo de la diversidad sexual en este país. Nos parece muy importante poder visibilizarlo", sostuvo la referente de Diversidad Sexual, Constanza Pozzi, al recordar el impacto transformador de aquella norma.
Por su parte, la subsecretaria de Políticas contra las Violencias por Motivos de Género, Griselda Linares, puso el foco en el acompañamiento institucional: "Tenemos un rol como organismo de protección y acompañamiento en la articulación permanente con el Registro Civil para poder garantizar que realmente puedan acceder a ese derecho".