Innovación
Patentan el primer sistema de iluminación pública para Villa Los Coihues
En un hecho histórico para la comunidad científica regional, la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el CONICET alcanzaron la primera patente en la historia de dicha casa de estudios por un sistema de iluminación pública a demanda que no registra antecedentes a nivel global. El dispositivo, desarrollado íntegramente en Bariloche, propone una solución innovadora al conflicto entre la necesidad de seguridad ciudadana y la urgencia de reducir el consumo eléctrico y la contaminación lumínica que afecta la salud, la biodiversidad y la observación del firmamento.
A diferencia de los sistemas convencionales que permanecen encendidos toda la noche o de aquellos que utilizan sensores de movimiento, muchas veces activados de forma innecesaria por animales o vegetación, esta tecnología permite que las luces se enciendan únicamente cuando un usuario lo solicita a través de una aplicación en su teléfono celular. Al activarse, el sistema genera una "estela" de luz que acompaña el trayecto de la persona, optimizando el uso del recurso energético de manera drástica.
El origen de este proyecto se remonta a una demanda concreta de la Junta Vecinal del barrio Los Coihues, en las cercanías del Lago Gutiérrez. Durante años, los habitantes de la zona debatieron cómo conciliar el reclamo de mayor iluminación por seguridad con la defensa de la oscuridad necesaria para proteger el ecosistema local y el cielo estrellado. Esta necesidad social fue el motor que impulsó, a partir de 2019, el trabajo interdisciplinario en la asignatura “Ciencia, ética e intervención socioproductiva y ambiental” de la UNRN, bajo la coordinación del investigador Santiago Conti.
El desarrollo tecnológico fue un proceso participativo que involucró a docentes y estudiantes de diversas ingenierías y de la Licenciatura en Economía. Los prototipos iniciales, que utilizaban conexión Wi-Fi, fueron perfeccionados por un grupo de estudiantes —hoy graduados— hasta llegar al diseño definitivo basado en balizas y comunicación Bluetooth. En 2023, una prueba piloto con tres luminarias en el barrio validó el funcionamiento del sistema mediante encuestas a los vecinos, lo que dio inicio al proceso de patentamiento ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
Para Santiago Conti, este logro sintetiza la misión de la universidad pública de caminar junto a las organizaciones sociales para que las problemáticas locales encuentren su versión tecnológica.
En la misma línea, el vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar, destacó que esta patente demuestra cómo el saber generado en las aulas puede resolver problemas cotidianos mediante la articulación institucional, produciendo tecnologías adaptadas a los valores de la región.
Con la concesión de los derechos, se abre ahora un abanico de posibilidades para que municipios, cooperativas de servicios públicos y empresas del sector incorporen esta herramienta de "iluminación respetuosa" en sus infraestructuras urbanas.