2026-06-04

Centenario

Llamaron a la Policía porque pensaron que habían robado, pero terminaron dándoles comida

El llamado llegó desde el barrio Sarmiento por dos jóvenes que merodeaban viviendas. La Policía los identificó, no tenían elementos robados y luego se fueron del lugar.

La noche empezó con preocupación en una cuadra de Centenario y terminó con una escena inesperada. Vecinos del barrio Sarmiento llamaron a la Policía porque dos jóvenes merodeaban viviendas y sospechaban que podían tener intenciones de robo. Cuando llegó el móvil, ambos ya habían sido retenidos por personas del sector.

El hecho ocurrió este martes, pasadas las 23, sobre calle Nicaragua, a pocos metros de Estados Unidos. La situación también había sido advertida en grupos de WhatsApp de comerciantes, donde comenzaron a circular mensajes para alertar sobre la presencia de dos personas en actitud sospechosa.

Un móvil de la Comisaría 52 llegó al lugar luego del pedido de presencia policial. Al entrevistarse con los vecinos, les informaron que habían retenido a dos jóvenes que, según indicaron, caminaban por la zona y se acercaban a distintos domicilios.

Los policías los identificaron en el lugar. Ninguno tenía pedido de captura vigente y tampoco llevaba elementos sustraídos. Uno de ellos, de 29 años, se encuentra en situación de calle, según se informó tras la intervención.

El otro joven, de 23 años, fue reconocido por una vecina del barrio, quien contó que lo había ayudado en más de una oportunidad. En medio de la tensión inicial, algunas personas presentes decidieron acercarles alimentos a ambos. Después de eso, los dos se retiraron hacia otro sector del barrio.

 

“Los llaman, pero después les dan cosas”

El comisario César Deoseffe, de la Comisaría 52, se refirió a lo ocurrido y planteó que este tipo de situaciones se repiten en distintos sectores de Centenario. Explicó que muchas veces reciben llamados por personas que permanecen o circulan por los barrios, pero que luego los propios vecinos les ofrecen comida u otros elementos.

“A veces nos pasa esa situación, nos llaman, pero les ofrecen comida o les dan cosas y la gente vuelve”, sostuvo Deoseffe.

El comisario remarcó que entiende la intención solidaria de quienes buscan ayudar, pero consideró que esa no es la manera adecuada de abordar el problema. “Les decimos que nosotros estamos tratando de evitar esas situaciones, que traten de no fomentar. Yo sé que tienen intenciones buenas de ayudar, pero no es la forma”, señaló.

La advertencia de la Policía

Deoseffe también habló sobre el trasfondo social que, según indicó, aparece en algunos de estos casos. Mencionó que existen hospitales y programas destinados a acompañar a personas con problemas de adicciones, y planteó que esos espacios deberían ser utilizados para buscar una salida.

“Hoy están abiertos los hospitales y programas para tratar temas de adicciones, para salir de esa situación”, expresó.

En esa línea, sostuvo que la ayuda informal puede terminar sosteniendo una práctica que luego se repite. “Algunos, no todos, ayudan a que sigan con esa práctica de pedir y no van a salir más de esas situaciones”, dijo.

El comisario agregó que hay personas nuevas que llegaron a la ciudad y que, en determinados casos, ya fueron notificadas para regresar a sus provincias. También aseguró que “un gran porcentaje tiene antecedentes policiales”.

 

Sin robo, sin elementos sustraídos y con un final inesperado

La intervención no derivó en una causa por robo, ya que los jóvenes no tenían pedidos de captura ni elementos que los vincularan con un hecho delictivo. Luego de ser identificados, se fueron del sector.

La situación generó preocupación entre los vecinos, pero también mostró una escena contradictoria: el mismo grupo que pidió urgente presencia policial por temor a un posible robo terminó asistiendo con comida a los jóvenes antes de que se retiraran del barrio.

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