Cipolletti
Quiso ingresar cocaína, marihuana y casi 100 pastillas escondidas en su cuerpo a la cárcel de Cipolletti
Una mujer de alrededor de 40 años fue descubierta cuando intentaba ingresar una importante cantidad de drogas al Establecimiento Penal 2 de Cipolletti, ocultas dentro de su cuerpo. El hallazgo ocurrió durante un control de rutina realizado por personal del Servicio Penitenciario Provincial y volvió a encender las alarmas por el ingreso de estupefacientes a la cárcel rionegrina, que ya venía siendo investigada por otros hallazgos recientes.
El procedimiento se realizó este sábado al mediodía en el penal ubicado en la zona del paraje El 30. La mujer había llegado hasta el lugar para visitar a un interno alojado allí y, como ocurre habitualmente, fue sometida a una requisa antes de ingresar al sector de visitas.
Según se informó, durante el control corporal realizado por una agente penitenciaria en uno de los boxes destinados a las revisiones, detectaron un “elemento extraño” oculto en el cuerpo de la visitante. Frente a esa situación, la mujer terminó entregando voluntariamente el envoltorio que llevaba escondido dentro de la vagina.
Encontraron cocaína, marihuana y clonazepam
Dentro del paquete había varias bolsitas de distintos colores con diferentes sustancias. Posteriormente, los narcotests confirmaron que se trataba de 39,5 gramos de cocaína y 35,9 gramos de marihuana. Además, encontraron 97 pastillas de clonazepam, un medicamento que tiene efectos narcóticos y cuyo contenido será sometido a peritajes.
En total, el procedimiento permitió secuestrar casi 80 gramos de drogas, por lo que se dio inmediata intervención a la Justicia Federal, que ahora investigará el caso.
Servicio Penitenciario de Cipolletti.
El hallazgo generó un importante despliegue de seguridad dentro del establecimiento penitenciario. Mientras preservaban el lugar, las autoridades penitenciarias dieron aviso a la Fiscalía Federal, que iniciará una causa contra la visitante como principal involucrada.
Cómo son los controles en la cárcel
Desde el Servicio Penitenciario recordaron que todas las personas que ingresan a visitar detenidos son sometidas a estrictos controles para evitar el ingreso de elementos prohibidos.
En el caso de los hombres, las requisas son realizadas por agentes penitenciarios masculinos, mientras que las mujeres son revisadas por personal femenino de la fuerza.
Fue justamente una agente quien detectó la maniobra y evitó que las sustancias terminaran dentro del penal.