Neuquén
Cayó el hombre que estuvo más de cinco años prófugo por el crimen narco que sacudió a Neuquén
Durante más de cinco años logró esconderse, cambiar su apariencia y hasta usar otra identidad para evitar caer. Pero el pasado 7 de mayo, el hombre señalado como el cómplice de Lucas Ezequiel Verón en uno de los ataques narcos más violentos de Neuquén fue finalmente detenido en una chacra de Senillosa.
Se trata de L.C.G., acusado de participar en la feroz balacera ocurrida en enero de 2021 en una plaza de Valentina Sur, donde fue asesinado Rubén Alejandro Polanco, un joven de 19 años que nada tenía que ver con el conflicto y que terminó muerto tras intentar frenar el ataque.
La captura se concretó durante un allanamiento realizado por la división de recaptura de evadidos de la Policía neuquina. Según reveló la fiscalía, el hombre sabía perfectamente las consecuencias judiciales que enfrentaba: intentó hacerse pasar por otra persona al momento de ser detenido, llevaba barba y el pelo largo para modificar su imagen y vivía oculto en una zona rural de difícil acceso.
El ataque que sembró terror en una plaza llena de familias
El crimen ocurrió el 22 de enero de 2021, entre las 20:30 y las 21, en la plaza ubicada sobre calles Choele Choel y San Ignacio. Era una noche de calor y el lugar estaba lleno de vecinos, chicos y jóvenes reunidos al aire libre.
Según la acusación, Lucas Verón y L.C.G. llegaron al lugar a bordo de un Citroën gris con vidrios polarizados. Verón bajó armado con una pistola 9 milímetros y comenzó a disparar directamente contra Juan Manuel Suazo, mientras su acompañante permanecía dentro del auto gritándole: “Matalo, matalo”.
La secuencia fue desesperante. Juan Manuel Suazo recibió cinco disparos y sufrió graves fracturas en ambas piernas. Su padre, Manuel Jesús Suazo, intentó intervenir para detener la agresión y también terminó baleado.
El hombre se escondía en Senillosa.
En medio del caos apareció Rubén Polanco. El joven de 19 años intentó calmar la situación y pedir que dejaran de disparar. Pero uno de los tiros lo alcanzó en el hombro izquierdo y le provocó una hemorragia fatal. Murió pocos minutos después.
En la escena quedaron al menos 11 vainas servidas calibre 9 milímetros y familias enteras paralizadas por el terror.
“Van a caer de a uno”
La frase quedó grabada en la memoria de los vecinos y forma parte de la investigación judicial. Según los testimonios, antes de escapar del lugar, Verón y su cómplice lanzaron una amenaza escalofriante: “Van a caer de a uno”.
Para la fiscalía, el ataque estuvo vinculado a una disputa narco en el barrio y a acusaciones contra la familia Suazo por supuestamente haber señalado a vendedores de droga.
La violencia ya venía escalando desde meses antes. De hecho, semanas previas al crimen de Polanco había sido asesinado Lucas Suazo, hermano de Juan Manuel, en otro hecho que los investigadores también relacionan con la misma disputa.
Las víctimas aseguraron además que venían sufriendo amenazas constantes y persecuciones. Incluso, Juan Manuel Suazo relató que tiempo antes uno de los acusados lo había perseguido con un cuchillo en Balsa Las Perlas y que tuvo que meterse al agua para escapar.
El hombre había cambiado su apariencia para no ser localizado.
La acusación y la prisión preventiva
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscal Lorena Juárez acusó a L.C.G. de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y de dos intentos de homicidio, todo en calidad de coautor.
Según sostuvo, existió un “plan previo” y el acusado tuvo un rol fundamental en el ataque, ya que manejó el vehículo utilizado para llegar y huir de la plaza mientras alentaba al tirador.
El juez de garantías Juan Guaita avaló la acusación y dispuso que permanezca detenido con prisión preventiva durante cuatro meses mientras avanza la causa.
Un caso que todavía conmociona a Neuquén
El asesinato de Rubén Polanco quedó marcado como uno de los episodios más brutales de la violencia narco en Neuquén porque ocurrió en un espacio público, frente a vecinos y adolescentes, y terminó con la vida de un joven que ni siquiera formaba parte del conflicto.
El caso volvió a ser recordado en las últimas semanas tras el crimen de Rodrigo Campos, otro joven de 19 años asesinado en medio de un ataque armado dirigido contra terceros.
Ahora, después de más de cinco años prófugo, la Justicia logró detener al hombre señalado como el cómplice de aquella noche sangrienta que todavía sigue presente en la memoria de Valentina Sur.