San Antonio Oeste
Estudiantes rionegrinos crearon sillas anfibias y un elevador para mejorar la accesibilidad
Las iniciativas fueron impulsadas por el programa “Voluntarios en Red” de Camuzzi y contaron con la participación de alumnos del CET 19 de San Antonio Oeste. Los proyectos buscan facilitar el acceso al mar y a actividades acuáticas para personas con discapacidad.
A partir del trabajo conjunto entre estudiantes, docentes, empresas y municipios, dos proyectos inclusivos desarrollados en la provincia de Río Negro lograron mejorar la accesibilidad de personas con discapacidad en balnearios y natatorios de la región.
Las iniciativas fueron impulsadas en el marco del programa “Voluntarios en Red” de Camuzzi y estuvieron lideradas por Pablo Sierra, colaborador de la empresa y docente del Centro de Educación Técnica N° 19 (CET 19) de San Antonio Oeste.
Durante 2024, alumnos de la institución participaron en el diseño y construcción de sillas anfibias destinadas a balnearios de Las Grutas, San Antonio Oeste y San Antonio Este. Los dispositivos permiten que personas con movilidad reducida puedan ingresar al mar de forma segura.
El proyecto se concretó a partir del trabajo articulado entre la comunidad educativa, el acompañamiento de Camuzzi, el aporte de materiales de Alcalis de la Patagonia y la colaboración de los municipios locales.
“Cuando uno quiere se puede. La empresa nos dio el apoyo y lo empezamos a hacer, había otros actores y logramos apoyarnos y confiar para lograr un proyecto con tanto impacto. A veces lo único que falta es tomar la decisión y hacerlo”, expresó Sierra.
En 2025, el equipo avanzó con una nueva propuesta denominada “Al agua todos”, orientada a facilitar el acceso a actividades acuáticas en natatorios. En este caso, desarrollaron un elevador con sistema de giro de 360 grados y arnés de seguridad, pensado para el natatorio municipal de San Antonio Oeste, donde se realizan actividades de rehabilitación y natación adaptada.
Desde la organización destacaron además el valor educativo de las iniciativas, ya que los estudiantes participaron activamente de las etapas de diseño y construcción como parte de sus prácticas profesionalizantes, aportando soluciones concretas a necesidades de su comunidad.
“Me encantaría que lluevan los proyectos sociales en Camuzzi y en todas las empresas. Hay un montón de cosas por hacer que son necesarias para la comunidad de la que formamos parte”, agregó el docente y voluntario. (ANB)