Obras
Avanza el soterramiento de líneas eléctricas en el este
El plan de soterrado de líneas eléctricas en la ciudad continúa avanzando y, en este caso, comenzaron los trabajos en la zona del este. Las tareas iniciaron en las líneas que parten de la Estación Transformadora Este (ETE Este).
En ese marco se reemplazó el cableado Eco Compact Duo existente, trasladando los conductores a cañeros subterráneos en el primer tramo de la línea que se dirige hacia el Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria.
Asimismo, se ejecutaron obras clave para optimizar la alimentación eléctrica del Parque Tecnológico, Productivo e Industrial de Bariloche (PITBA), que hasta ahora dependía de la misma línea que abastece al aeropuerto. Con esta intervención, el parque contará con una alimentación exclusiva desde una celda de media tensión de la ETE Este, lo que permitirá mejorar la estabilidad del suministro y, de esa forma, acompañar desde la CEB al desarrollo productivo de la región.
Entre las tareas, también llevaron adelante trabajos similares en la salida de la ETE Este hacia el destacamento de la Policía Caminera de Río Negro, sobre la Ruta Nacional 40. En este caso se buscó eliminar el cruce aéreo de media tensión ubicado en la zona. El objetivo fue reducir riesgos operativos y mejorar la seguridad vial en uno de los accesos más transitados a la ciudad.
Estamos dando un paso fundamental hacia una Bariloche más segura y moderna. El soterrado no es solamente una mejora técnica, es una decisión estratégica que impacta directamente en la calidad de vida de nuestros vecinos”, destacó Alejandro Pozas, presidente de la CEB.
El plan de soterrado 2026 se consolida como una política de inversión sostenida en infraestructura crítica que responde a las demandas actuales y anticipa el crecimiento de Bariloche.
En una ciudad como Bariloche, atravesada por condiciones climáticas exigentes, fuertes vientos, nevadas intensas y lluvias persistentes, el soterrado de redes eléctricas en puntos críticos representa una transformación profunda. Reduce la probabilidad de cortes de energía provocados por contingencias climáticas y también protege la infraestructura crítica, minimiza riesgos para la población y mejora el impacto visual del entorno urbano.
“Sabemos que son obras que no se ven, pero que cambian la realidad. Reducen cortes, mejoran la seguridad y funcionan como base de la ciudad del futuro. Era un viejo anhelo de la comunidad y hoy lo estamos haciendo realidad”, finalizó Pozas.