Neuquén
Una joven dio a luz en la Comisaría de Parque Industrial: fue asistida por los efectivos
La madrugada en el barrio Parque Industrial tuvo un momento inesperado y profundamente emotivo cuando una joven, a punto de dar a luz, encontró ayuda donde menos lo imaginaba: en una comisaría. Allí, dos efectivos policiales dejaron de lado sus tareas habituales para convertirse en protagonistas de un nacimiento que llenó de ternura a todos.
Todo ocurrió este miércoles, cerca de las 4:30, cuando una joven de 20 años, con un embarazo de 40 semanas, llegó desesperada a la Comisaría N° 20 acompañada por familiares. Las contracciones eran intensas y el tiempo apremiaba. Sin margen para esperar, pidió ayuda urgente.
Los policías que se encontraban de guardia entendieron de inmediato la gravedad de la situación. Mientras solicitaban asistencia al Sistema Integral de Emergencias de Neuquén (SIEN), comenzaron a preparar el lugar para asistir el parto. “La cabecita de la beba ya se veía”, relató el comisario inspector Mario Galeano, coordinador operativo de la zona norte, al describir la escena.
En la Policía de Neuquén se dan capacitaciones para este tipo de situaciones.
Una decisión clave en segundos
La situación era tan avanzada que los efectivos comprendieron que trasladar a la madre podía implicar un riesgo. Con rapidez y criterio, decidieron asistirla allí mismo. Adaptaron la sala de guardia de prevención para convertirla en un espacio improvisado pero seguro.
“Como ya era muy avanzada la situación, los oficiales entendieron que no era recomendable movilizar a la madre, por lo que adoptaron la posición de parto”, explicó Galeano. Los uniformados, con más de una década de servicio, contaban con capacitaciones que les permitieron actuar con seguridad en un momento crítico.
Minutos después llegó la ambulancia del SIEN con personal médico, pero la decisión ya estaba tomada: no había tiempo para traslados. El parto debía concretarse en la comisaría.
Comisaría 20, de Parque Industrial.
Un nacimiento inesperado y lleno de emoción
En ese escenario poco habitual, finalmente nació la beba. En medio de la tensión y los nervios, la llegada de la pequeña transformó todo en alivio y emoción. La madre, acompañada y contenida en todo momento, pudo dar a luz sin complicaciones.
La recién nacida fue llamada Daniela, un nombre que desde ahora quedará ligado a una historia única en el barrio. Tanto ella como su mamá fueron trasladadas luego al hospital para controles de rutina y evolucionaron favorablemente.
El agradecimiento que conmovió a todos
Horas más tarde, ya con mayor tranquilidad, la familia se comunicó con la comisaría para agradecer a quienes participaron del parto. Confirmaron que tanto la joven como la beba se encontraban en buen estado de salud.
“La familia se comunicó con nosotros para agradecer a cada uno de los presentes en el parto y confirmar que se encontraban muy bien”, contó Galeano.
La joven, vecina del barrio que vive con sus padres, eligió casi por instinto la comisaría en medio de la urgencia. Nadie sabe con certeza por qué no acudió directamente a un hospital, pero lo cierto es que encontró una respuesta inmediata.
Daniela, la bebé nacida en la comisaría de Parque Industrial
Desde que cruzó la puerta de la comisaría hasta el nacimiento de Daniela pasaron apenas unos minutos. El tiempo justo para que la urgencia se transforme en una historia de solidaridad, compromiso y humanidad.
En un lugar acostumbrado a otro tipo de intervenciones, esta vez la vida abrió paso entre uniformes, radios y guardias nocturnas. Y dejó una escena difícil de olvidar: una beba que eligió llegar al mundo en una comisaría y un grupo de policías que, sin dudarlo, supieron cómo recibirla.