2026-04-07

Neuquén

Un joven entró con un cuchillo a un baño con una nena y desató el pánico en un polideportivo de Neuquén

El dramático episodio ocurrió durante actividades deportivas y obligó a una rápida intervención policial. Hubo corridas, disparos disuasivos y un joven terminó internado.

Una escena de extrema tensión se vivió en un polideportivo del barrio Gregorio Álvarez, donde un joven armado con un cuchillo irrumpió de manera violenta en un sector donde se encontraba una madre con su hija menor, provocando corridas, gritos y momentos de pánico entre decenas de personas que realizaban actividades en el lugar.

El hecho ocurrió cerca de las 18 del lunes, cuando personal de la Comisaría 21 acudió tras un alerta por la presencia de un hombre armado en el predio. Al llegar, los efectivos identificaron a un joven de 23 años que portaba un cuchillo tipo asador, de gran tamaño, y que al advertir la presencia policial escapó hacia el interior del polideportivo.

Según explicó el comisario inspector Cristian Cuevas, coordinador operativo de la Dirección de Seguridad Confluencia, el sospechoso ingresó corriendo a un baño de mujeres mientras era perseguido por los uniformados, que le daban la voz de alto.

 

Una situación límite dentro del baño

Dentro del baño se encontraban una mujer y su hija pequeña, que quedaron en medio de la escena. “Ingresó muy agresivo con el cuchillo”, detalló Cuevas. A pesar de las reiteradas órdenes policiales para que depusiera su actitud, el joven no soltó el arma.

Ante el riesgo inminente, los efectivos realizaron un disparo disuasivo con una escopeta calibre 12/70 cargada con postas de goma, dirigido hacia el suelo. El estruendo dentro del espacio cerrado amplificó el impacto de la intervención.

La reacción fue inmediata: el agresor arrojó el cuchillo con violencia, que terminó incrustado en una puerta de madera. En ese instante, la madre y la niña lograron escapar, mientras la Policía redujo al joven.

El joven fue reducido por la Policía.

 

Corridas, gritos y confusión

El episodio ocurrió en un momento de alta concurrencia en el polideportivo, donde se desarrollaban distintas actividades. El sonido del disparo y el despliegue policial generaron una reacción en cadena.

Muchas personas comenzaron a correr hacia la salida, en medio de la confusión y el temor. Algunos vecinos incluso creyeron que se trataba de disparos con armas de fuego, lo que aumentó la tensión en los primeros minutos.

“El ruido dentro del recinto cerrado retumba mucho y eso asustó a todos”, explicó el comisario, quien remarcó que la reacción de la gente —alejarse rápidamente del lugar— fue clave para evitar mayores riesgos.

 

Qué se sabe del joven

Tras la reducción, se presentó el padre del joven, quien informó que su hijo padece esquizofrenia severa y que llevaba aproximadamente una semana sin tomar la medicación.

De inmediato intervino personal del SIEN, que lo asistió en el lugar y luego lo trasladó al hospital Castro Rendón, donde quedó internado bajo observación.

El joven presentaba lesiones leves en la parte inferior del cuerpo, compatibles con el uso de postas de goma, un recurso que —según explicó Cuevas— se emplea justamente para neutralizar situaciones de riesgo sin provocar daños mayores.

El joven se encuentra internado en el hospital Castro Rendón.

 

El rol de la Policía y lo que viene

Desde la fuerza destacaron que la intervención fue rápida y ajustada a los protocolos, en un contexto de alta complejidad por la presencia de civiles, entre ellos una menor.

El comisario remarcó que, ante episodios de este tipo, la recomendación principal es alejarse de la zona de conflicto. “Eso permite que el personal pueda actuar sin sumar más riesgos”, indicó.

El hecho no dejó heridos de gravedad, pero sí una fuerte conmoción entre quienes presenciaron la escena, que en pocos minutos transformó un espacio habitual de actividades en un escenario de tensión y miedo.

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