Viedma
Condenan a un constructor a pagar casi dos millones de pesos por abandonar una obra
El Juzgado de Paz de Viedma intervine en una situación por la irregularidad de un trabajo sin terminar en una obra, y dictó una sentencia con perspectiva de género.
Una vecina de la capital rionegrina contrató a un conocido para realizar múltiples mejoras en su hogar como colocación de pisos, instalación de servicios, reparaciones estructurales y pintura, entre otros trabajos. El constructor había prometido terminar la obra en un plazo breve, que luego extendió sin justificación. La mujer había abonado la mano de obra por adelantado y solventado la compra de materiales, pero con el paso de las semanas solo una parte de las tareas se completó. La obra se detuvo sin explicación y los reclamos que siguieron, por distintos medios, no obtuvieron respuesta. Tampoco el contratista se presentó a la instancia de mediación que la damnificada promovió antes de llegar a juicio.
El Juzgado de Paz encuadró la relación como un vínculo de consumo, descartando que se tratara de un simple desacuerdo entre particulares. El juez valoró los comprobantes de pago, los registros de comunicaciones y las fotografías del estado de la vivienda, y destacó como elemento significativo la ausencia del demandado durante todo el proceso, quien no ofreció su versión de los hechos.
La sentencia incorporó una perspectiva de género y consideró a la actora como consumidora hipervulnerable, tomando en cuenta su edad, la confianza depositada en el contratista y las consecuencias que la paralización de la obra tuvo sobre su entorno familiar. El constructor fue condenado a pagar un total de 1.984.321,40 pesos: 1.411.871,60 pesos por daño patrimonial con intereses, 322.449,80 pesos por daño extrapatrimonial con intereses, y 250.000 pesos en concepto de daño punitivo.