Bariloche y Dina Huapi
A 50 años del golpe, el teatro vuelve a poner en escena la memoria colectiva
En el marco de los 50 años del Golpe de Estado de 1976, el ciclo Teatro por la Identidad volverá a desarrollarse en Bariloche y Dina Huapi con una amplia agenda de actividades culturales que se extenderán durante marzo.
La propuesta, que articula teatro, música, danza, intervenciones urbanas y espacios de encuentro, se inscribe en una iniciativa que desde hace años acompaña la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo por la restitución de identidad de los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura cívico-militar.
El ciclo se plantea como un espacio de construcción colectiva en el que el arte funciona como herramienta para sostener la memoria. “A 50 años no hay una sola palabra que alcance”, expresan desde la organización, en referencia al impacto histórico y social del terrorismo de Estado.
Las actividades se desarrollarán en distintos espacios culturales de ambas ciudades, como salas teatrales, bibliotecas, plazas y centros culturales, con entrada libre y gratuita. La programación incluye obras teatrales, proyecciones, talleres, charlas con familiares, música en vivo y propuestas de danza.
Entre los eventos destacados se encuentran presentaciones en salas como El Brote, el Teatro Público y la Biblioteca Alfonsín, además de intervenciones en el espacio público previstas para el 24 de marzo, en coincidencia con una nueva conmemoración del Día de la Memoria.
Ese día se realizarán actividades en plazas de Bariloche y Dina Huapi, además de una marcha e intervención cultural que convocará a organizaciones y vecinos. La jornada cerrará con presentaciones artísticas en la Usina Cultural del Centro Cívico.
El cronograma también incluye propuestas comunitarias como la “Carrera de Miguel”, talleres de estampado y bordado, y espectáculos que combinan distintas disciplinas artísticas, con el objetivo de acercar la memoria a públicos diversos.
Desde la organización remarcan que el ciclo no busca solo recordar, sino también interpelar el presente. En ese sentido, sostienen que la memoria “no es un archivo inmóvil”, sino una construcción activa que se expresa en el encuentro, el arte y la participación colectiva.
De esta manera, Teatro por la Identidad vuelve a instalarse en la agenda cultural local como un espacio que articula arte y derechos humanos, en un nuevo aniversario atravesado por la memoria, la búsqueda de verdad y la construcción de identidad. (ANB)