2026-03-12

Estudio

En Bariloche, 2 de cada 10 niños y niñas en edad escolar no duermen lo suficiente

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Río Negro en escuelas públicas de la ciudad reveló que una parte significativa de la población escolar no alcanza las horas de descanso recomendadas. El relevamiento también advirtió sobre el impacto del uso de pantallas antes de dormir y la falta de rutinas regulares de sueño.

Un estudio de salud escolar realizado en escuelas públicas de Bariloche detectó que 2 de cada 10 niños y niñas en edad escolar no duermen las horas necesarias para un desarrollo saludable. La investigación analizó distintos factores vinculados a la malnutrición infantil, entre ellos el sueño, considerado un aspecto clave para el crecimiento y el bienestar integral.

Los resultados muestran que los niños y niñas de entre 4 y 12 años deberían dormir entre 9 y 10 horas diarias para favorecer un adecuado crecimiento y desarrollo evolutivo, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el rendimiento escolar y deportivo, y promover una mejor integración social.

Otro dato relevante que surge del estudio es la falta de rutinas regulares de descanso. En Bariloche, 6 de cada 10 niños y niñas se acuestan y se levantan con más de una hora de diferencia entre los días de semana y los fines de semana, lo que evidencia cambios importantes en los horarios de sueño.

De acuerdo con los investigadores, quienes mantienen horarios similares para acostarse y levantarse durante toda la semana presentan menor riesgo de desarrollar enfermedades en el futuro, además de un mejor desempeño académico y deportivo y menos probabilidades de sufrir problemas de salud mental en la adolescencia.

El uso de dispositivos electrónicos también aparece como un factor determinante. El relevamiento indicó que 8 de cada 10 niños y niñas utilizan pantallas al momento de ir a dormir, una práctica que afecta directamente la calidad del descanso.

Desde el equipo de investigación señalaron que existe amplia evidencia científica que demuestra que el uso frecuente de dispositivos electrónicos antes de dormir provoca que tanto niños como adultos se duerman más tarde de lo esperado, tengan peor calidad de sueño y presenten un rendimiento cognitivo, emocional y físico inferior al día siguiente.

El estudio se desarrolla desde el Centro Patagónico Interdisciplinario de Investigaciones en Salud (CePIIeS), dependiente de la Universidad Nacional de Río Negro, y forma parte del proyecto “Evolución del estado nutricional y factores asociados a la malnutrición en la niñez y adolescencia en la ciudad de San Carlos de Bariloche, Argentina”.

La investigación se realiza mediante el relevamiento anual de salud escolar en instituciones públicas de la ciudad y evalúa a estudiantes de nivel preescolar, primer grado y séptimo grado.

El equipo está integrado por especialistas de distintas instituciones del ámbito académico y sanitario. La dirección del proyecto está a cargo de Betina Buttó, con la codirección de Paola D’Adamo. También participan Gilda Malena Garibotti, Mariana Lozada, María Lorena Leive, Marcos Clausen, Nancy Correa Flensborg, Mariano Pablo Vallejo y Vanesa Gabriela Pérez.

La difusión de estos resultados se da en el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora cada 13 de marzo por iniciativa de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de un buen descanso para la salud y el bienestar general. (ANB)

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