San Antonio Oeste
Un marinero sufrió una lesión mientras trabajaba y condenaron a la ART
Un marinero de San Antonio Oeste levantaba un cajón de pescado cuando sintió un tirón repentino en el brazo derecho. Ese episodio le produjo una lesión que luego motivó consultas médicas y tratamiento.
Después del hecho intervino la ART, que brindó prestaciones médicas. De acuerdo con el expediente, el trabajador recibió estudios radiográficos y sesiones de rehabilitación kinesiológica. Posteriormente, la aseguradora otorgó el alta médica y el ciudadano regresó a sus tareas.
El trabajador sostuvo que las prestaciones médicas resultaron insuficientes. Señaló que, tras la reincorporación al trabajo, advirtió problemas persistentes en el brazo afectado. Indicó que la lesión produjo pérdida de movilidad y reducción de la fuerza en el miembro superior derecho, situación que afectó su capacidad para desarrollar sus tareas laborales.
Ante esa situación, el ciudadano realizó una presentación ante la comisión médica correspondiente. Ese organismo reconoció la existencia del accidente de trabajo denunciado. Sin embargo, el dictamen concluyó que las lesiones detectadas no presentaban relación etiopatogénica ni cronológica con el siniestro informado. A partir de ese resultado, el trabajador inició una demanda judicial contra la aseguradora de riesgos del trabajo.
Durante el proceso, la empresa reconoció la existencia del contrato de seguro con la empleadora del trabajador y también el accidente denunciado. No obstante, sostuvo que el ciudadano recibió atención médica adecuada por parte de los prestadores del sistema.
La aseguradora indicó que se realizaron estudios diagnósticos y que se indicó tratamiento médico conforme a los protocolos correspondientes. También afirmó que la comisión médica determinó la inexistencia de secuelas incapacitantes vinculadas con el episodio denunciado.
En el expediente intervino una perita médica designada por la Cámara Laboral de Viedma. La especialista realizó un examen clínico del trabajador y analizó los antecedentes médicos incorporados al proceso. En sus conclusiones, indicó que el trabajador padeció un evento traumático en el brazo derecho mientras cumplía tareas laborales. El informe señaló que ese episodio derivó en un desgarro del bíceps derecho con retracción muscular.
La pericia explicó que esa lesión dejó secuelas observadas durante el examen físico. A partir de esa evaluación, la especialista determinó un porcentaje de incapacidad laboral permanente, parcial y definitiva.
La Cámara Laboral de Viedma ordenó el pago de la indemnización correspondiente por la incapacidad laboral reconocida.