Desesperación
Madrugada de tensión y violencia por un intento de toma en el barrio Nuestras Malvinas
La madrugada del domingo (18/01) fue de miedo e incertidumbre para vecinos del barrio Nuestras Malvinas, que alrededor de la 1 de la mañana comenzaron a alertarse mutuamente por un intento de toma del predio donde funcionan las canchas de Asocluba. Según relataron, un grupo de familias llegó al lugar con la intención de cercar y dividir los terrenos, en un contexto que rápidamente escaló en tensión.
De acuerdo a los testimonios recogidos, la situación se tornó más violenta cerca de las 3 de la madrugada, cuando arribó personal policial e intentó desalojar el predio. Fue entonces cuando se produjeron disturbios, con detonaciones, corridas y escenas de profundo dramatismo que incluyeron gritos y llantos de menores.
“Están tomando las canchas del Malvinas, ya hay gente tratando de cerrar lo que tomaron y está la policía”, relató uno de los vecinos en medio de la noche. Otro, que vive a una cuadra del predio, describió: “Quisieron usurpar, pero cayó la policía con bombas de humo y a los escopetazos los corrieron a todos”.
La presencia de niños en el lugar fue uno de los aspectos que más indignación y preocupación generó entre los habitantes del barrio. “Había gente con niños, tremendos irresponsables”, expresó un vecino. Otro agregó: “Se entiende la emergencia habitacional, pero esto fue mucho. Además, llevar criaturas… están re locos”.
El predio en cuestión es un espacio utilizado por jóvenes del barrio, especialmente durante la noche y la madrugada. “Muchos chicos se juntan en esa cancha de noche, está todo oscuro, no se ve nada. Una vez alumbré con las luces del auto y quedé sorprendido. Las cámaras están ahí arriba”, contó otro vecino, dando cuenta de la complejidad social y de seguridad que rodea al lugar.
Los relatos reflejan una realidad cada vez más frecuente en Bariloche: la combinación explosiva entre la emergencia habitacional, la falta de espacios seguros y el miedo cotidiano de quienes viven en los barrios. Una postal dura, atravesada por la precariedad, la violencia y la ausencia de respuestas estructurales, que volvió a quedar expuesta en una noche que muchos vecinos no olvidarán fácilmente. (ANB)