2026-01-18

Desesperación

Madrugada de tensión y violencia por un intento de toma en el barrio Nuestras Malvinas

Gritos, detonaciones, corridas y llantos de niños marcaron una madrugada de domingo cargada de tensión en el barrio Nuestras Malvinas. Vecinos denunciaron un intento de toma del predio de las canchas de Asocluba, que derivó en disturbios tras la intervención policial.

La madrugada del domingo (18/01) fue de miedo e incertidumbre para vecinos del barrio Nuestras Malvinas, que alrededor de la 1 de la mañana comenzaron a alertarse mutuamente por un intento de toma del predio donde funcionan las canchas de Asocluba. Según relataron, un grupo de familias llegó al lugar con la intención de cercar y dividir los terrenos, en un contexto que rápidamente escaló en tensión.

De acuerdo a los testimonios recogidos, la situación se tornó más violenta cerca de las 3 de la madrugada, cuando arribó personal policial e intentó desalojar el predio. Fue entonces cuando se produjeron disturbios, con detonaciones, corridas y escenas de profundo dramatismo que incluyeron gritos y llantos de menores.

“Están tomando las canchas del Malvinas, ya hay gente tratando de cerrar lo que tomaron y está la policía”, relató uno de los vecinos en medio de la noche. Otro, que vive a una cuadra del predio, describió: “Quisieron usurpar, pero cayó la policía con bombas de humo y a los escopetazos los corrieron a todos”.

La presencia de niños en el lugar fue uno de los aspectos que más indignación y preocupación generó entre los habitantes del barrio. “Había gente con niños, tremendos irresponsables”, expresó un vecino. Otro agregó: “Se entiende la emergencia habitacional, pero esto fue mucho. Además, llevar criaturas… están re locos”.

El predio en cuestión es un espacio utilizado por jóvenes del barrio, especialmente durante la noche y la madrugada. “Muchos chicos se juntan en esa cancha de noche, está todo oscuro, no se ve nada. Una vez alumbré con las luces del auto y quedé sorprendido. Las cámaras están ahí arriba”, contó otro vecino, dando cuenta de la complejidad social y de seguridad que rodea al lugar.

Los relatos reflejan una realidad cada vez más frecuente en Bariloche: la combinación explosiva entre la emergencia habitacional, la falta de espacios seguros y el miedo cotidiano de quienes viven en los barrios. Una postal dura, atravesada por la precariedad, la violencia y la ausencia de respuestas estructurales, que volvió a quedar expuesta en una noche que muchos vecinos no olvidarán fácilmente. (ANB)

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