2026-01-16

Importaciones

El Gobierno eliminó los aranceles a la importación de celulares

Los productos electrónicos importados ingresan al país sin pagar aranceles aduaneros, pero la carga impositiva restante y los costos logísticos generan incertidumbre sobre el impacto real en los precios de góndola.

Desde el jueves 15 de enero, los celulares, televisores y consolas de videojuegos que ingresan a Argentina desde el exterior dejaron de pagar aranceles aduaneros. La medida, anunciada en mayo del año pasado mediante el decreto 333/2025, completa un esquema de eliminación gradual que comenzó con una reducción del 16% al 8% y ahora alcanza el 0% definitivo.

En su momento, el vocero presidencial Manuel Adorni fue contundente con las expectativas: "Con el total de esta baja impositiva se estima que los precios de los productos electrónicos importados van a bajar alrededor de un 30% como mínimo, lo que va a equiparar a la Argentina con el resto de los países vecinos". Sin embargo, en el sector no todos comparten ese optimismo.

La eliminación del arancel no implica que los productos importados queden libres de impuestos. Los consumidores seguirán pagando 21% de IVA, 9,5% de impuestos internos y diversas tasas municipales que varían según la jurisdicción. A esto se suman factores determinantes en la formación del precio final: los costos logísticos, las fluctuaciones del tipo de cambio, el financiamiento y los márgenes de comercialización de cada empresa.

Por eso, aunque la medida apunta a formalizar las importaciones y fomentar la competencia entre marcas, existen dudas razonables sobre si esa alícuota del 0% se trasladará efectivamente al bolsillo del consumidor. Muchos importadores ya tienen mercadería en camino o próxima a llegar al país que abonó aranceles bajo el esquema anterior, por lo que cualquier ajuste de precios a la baja podría demorarse.

Los más beneficiados por la medida serán los modelos que no se fabrican ni se ensamblan en el país, como los iPhone y varios smartphones de alta gama. Para estos productos, la eliminación total del arancel representa una ventaja concreta que podría traducirse en mayor accesibilidad y un mercado más dinámico.

Ahora, la pelota quedó del lado de los importadores y comerciantes. El gobierno cumplió con eliminar el arancel; resta ver si esa promesa de bajas del 30% llega efectivamente a las góndolas o si, una vez más, el precio final termina siendo una ecuación demasiado compleja para el consumidor argentino.

 
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