2026-01-14

El Manso

Imputaron a un poblador de El Manso por la agresión contra un brigadista del SPLIF

Miguel Ángel Montero  fue acusado por las lesiones que sufrió un trabajador en El Manso, aunque su abogado indicó que tienen una teoría del caso “totalmente distinta” y apuntó a problemas familiares. 

La semana pasada una noticia generó indignación en la región. Un brigadista fue agredido en El Manso, luego de que interviniera en un camping para que apagaran un fogón prendido en medio de la prohibición por el índice de peligrosidad. Hoy, el agresor fue imputado, aunque su abogado apuntó a una teoría diferente, en la que una disputa familiar sería el núcleo del conflicto. 

Miguel Ángel Montero fue imputado este miércoles en una audiencia que se realizó por Zoom. El hombre, oriundo de El Manso, protagonizó una violenta situación el pasado 8 de enero, cuando a las 14 horas aproximadamente, se encontró con Cristian Bayer, un brigadista del SPLIF, al que increpó por una intervención en su camping. 

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Todo habría comenzado el día anterior, cuando turistas denunciaron un fogón de grandes dimensiones en un camping, en medio de condiciones meteorológicas extremas por las cuales estaba prohibido encender fogatas al aire libre, ya sea domicilios o campings habilitados. 

El brigadista intervino en la situación y se presentó en el camping para solicitar que se apague el fuego, pero esto motivó el enojo del dueño del lugar, quien lo habría amenazado.

Al otro día, de acuerdo al relato del fiscal Francisco Arrien, Montero interceptó a un integrante del SPLIF, “a quien le manifestó alterado y a los gritos “yo sé quién es tu informante, vos mandaste a apagar el fuego” y tras eso, lo siguió y lo golpeó”. De acuerdo a la versión en la que trabaja la Fiscalía, el hijo del ahora imputado intentó intervenir para evitar la pelea, aunque Montero regresó sobre sus pasos, y extrajo una navaja que llevaba entre sus ropas, con la cual agredió al brigadista.

La víctima intentó cubrirse con las manos, por lo que “resultó con una herida cortante. El agresor continuó golpeando e insultando a la víctima hasta que extrajo su machete de trabajo de la mochila” y Montero se retiró del lugar.

Luego, el brigadista realizó una denuncia policial que motivó una investigación y un allanamiento en la vivienda del agresor, donde secuestraron un arma blanca, similar a la descrita por la víctima. 

Nahuel Benac, abogado del imputado, explicó que no se opondría a la formulación de cargos, aunque adelantó una versión totalmente diferente a la narrada por la Fiscalía. En primer lugar, aclaró que el brigadista es cuñado de Montero y luego agregó que “hay problemas familiares vinculados con abuso sexual intrafamiliar y a una servidumbre de paso. El testigo es el sobrino del denunciante”. 

El fiscal solicitó una medida cautelar de prohibición de acercamiento y si bien la distancia solicitada fue de 200 metros, el abogado defensor aclaró que las personas son vecinas y viven a menos de 50 metros de distancia. 

El juez, César Lanfranchi, consideró que estaban dadas las condiciones y el sustento probatorio para tener por formulados los cargos y además, aceptó la medida cautelar solicitada por el fiscal, que prohíbe el acercamiento entre los involucrados, evitando lugares comunes y la interacción entre ambos. (ANB)

 

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