2026-01-03

Fauna silvestre

Un encuentro cara a cara con el "bicho" palo

El fotógrafo Diego Ferreyra logró capturar imágenes excepcionales de este insecto esquivo que habita en los bosques cordilleranos y que domina el arte de confundirse con su entorno para escapar de las aves depredadoras.

No es fácil encontrarse cara a cara con un insecto o "bicho" palo. Este artrópodo ha perfeccionado durante millones de años la técnica de hacerse pasar por una rama seca, un palito más entre el follaje. Pero el fotógrafo Diego Ferreyra tuvo la paciencia y la fortuna de capturarlo con su lente revelando los detalles alucinantes de una criatura que la mayoría de las veces permanece oculta a plena vista. El bicho fue hallado en las inmediaciones del camping La Pasarela, en el río Manso, y fue Cristian, hijo de uno de los propietarios del predio, quien dio aviso a Ferreyra para fotografiar al raro espécimen. 

Las imágenes muestran el cuerpo alargado de este animal que se confunde con el suelo y la vegetación. Cada detalle de su fisonomía parece diseñado para el engaño: la textura que imita la corteza, las formas angulosas que simulan ramitas quebradas, la coloración que se funde con los tonos del bosque.

Daniel Aldo Gómez, licenciado en Ciencias Biológicas de la UBA especializado en Ecología  y consultor ambiental de las Juntas Vecinales del Oeste, explicó a ANB que estos animales son artrópodos, insectos no voladores que pertenecen al orden de los Fásmidos, el mismo grupo de los chinche-molle. "Su coloración críptica le permite fundirse con el entorno", señala el especialista, describiendo el mecanismo de supervivencia que permite a estos insectos escapar de los picos de sus principales predadores: las aves.

El ejemplar fotografiado es una hembra, lo cual se nota en su gran tamaño. En este orden de insectos, las hembras suelen ser dos o tres veces más grandes que los machos. A pesar de su apariencia intimidante para quien no los conoce, Gómez aclara que no son venenosos ni representan amenaza alguna para el ser humano. Son herbívoros pacíficos cuya única defensa es pasar desapercibidos.

El biólogo aprovecha para recordar una recomendación importante para quienes tienen la fortuna de encontrarse con fauna silvestre: "Es importante no manipular a estos animales porque se estresan, y además les podemos contagiar enfermedades o exponerlos a algún producto tóxico para ellos, como el protector solar, cremas o perfumes, si los ponemos en contacto con nuestras manos".

Aunque son especies comunes en los bosques de la cordillera y la estepa patagónica, el insecto palo rara vez es visto precisamente por su extraordinaria capacidad de camuflaje. Las fotografías de Ferreyra son, entonces, un testimonio valioso de un encuentro poco frecuente con uno de los maestros del disfraz del reino animal. (ANB)

Te puede interesar