Una pesadilla
Egresados barilochenses fueron estafados en su viaje a Brasil y terminaron varados en Córdoba
Padres de egresados del Instituto Patagónico Bariloche protagonizaron el pasado miércoles una protesta frente a una agencia de turismo ubicada en la galería Paseo de la Catedral, tras denunciar una serie de graves incumplimientos que dejaron a sus hijos varados en Villa Carlos Paz. Lo que debía ser un viaje de egresados inolvidable a Camboriú se transformó en una pesadilla marcada por servicios impagos, condiciones deplorables y la angustia de no saber cuándo podrán regresar a casa.
Según el relato de las familias, los problemas comenzaron apenas el contingente llegó a Brasil. La empresa Travel Dream, también conocida como F2 Turismo, no había abonado ninguno de los servicios contratados: los boliches, excursiones y actividades incluidas en el paquete simplemente no existían. Durante varios días, los jóvenes permanecieron sin un itinerario claro, recibiendo solo excusas y reprogramaciones constantes por parte de los coordinadores.
La situación alcanzó su punto crítico cuando comenzaron a circular rumores sobre una posible quiebra de la empresa. La confirmación llegó de la peor manera: en plena madrugada, los estudiantes fueron informados de que no había pasajes de regreso a Bariloche porque los vuelos nunca habían sido reservados. Lejos de dirigirse al aeropuerto, fueron trasladados directamente a Villa Carlos Paz, donde permanecen alojados en condiciones que los padres califican como alarmantes.
Yanina, madre de uno de los egresados, dialogó con ANB y describió la traumática experiencia que aún viven los jóvenes. Los chicos llegaron al hotel cordobés alrededor de las cinco de la mañana sin haber cenado, y recibieron un desayuno correspondiente al día anterior. Según su testimonio, el trato que reciben es pésimo, la comida y el alojamiento son deficientes, y no cuentan con servicio de lavadero para lavar su ropa.
"Si fuera por ellos, ya se hubieran venido en colectivo. No están haciendo ninguna excursión en Córdoba", comentó Yanina, quien aguarda con ansiedad que se concrete el vuelo programado para el sábado con Flybondi. Sin embargo, la incertidumbre persiste. "Si se llega a cancelar el viaje como ya sucedió, estamos pensando con algunos padres en ir a buscarlos en autos", advirtió.
Las denuncias incluyen también situaciones más graves. Una de las estudiantes permanece bajo tratamiento médico tras sufrir una descompensación que, según sospechan sus padres, habría sido causada por una droga administrada involuntariamente en una bebida. La familia realizó una denuncia ante la fiscalía de Camboriú. Yanina acusó a la empresa de demorar deliberadamente el proceso para que las 72 horas críticas para detectar componentes en sangre transcurrieran sin análisis.
Además, denunció que uno de los coordinadores habría intentado abusar de una estudiante en el pasillo del hotel, lo que suma mayor angustia a la ya desesperante situación. La falta de elementos básicos como toallas y asistencia médica agrava el panorama, especialmente cuando varios alumnos comenzaron a presentar síntomas de enfermedad.
Las familias responsabilizan directamente a Gustavo Frers, titular de la empresa, a cuyo nombre se realizaron todos los pagos. Incluso días antes de la partida, se les exigió una cuota adicional en dólares para supuestos seguros, bajo la amenaza de que los chicos no podrían viajar si no abonaban. A pesar de haber cumplido con todos los pagos, hoy no reciben respuestas claras ni explicaciones formales sobre cuándo sus hijos podrán regresar a Bariloche.
Los jóvenes tendría que haber arribado el mismo 31 a la ciudad. Ante el reclamo de los padres, la empresa responsabilizó a la low cost por la reprogramación de los vuelos. Sin embargo, las familias aseguran de que la agencia no habría efectivizado las reservas de los pasajes aéreos.
Mientras tanto, los jóvenes permanecen en Villa Carlos Paz con promesas de vuelos "posibles" para los próximos días, pero sin ningún respaldo documental que garantice su retorno. La desesperación de las familias crece hora a hora, y la protesta frente a la agencia de turismo es apenas el primer paso de lo que promete ser un largo reclamo judicial.