Profundo dolor
“Tu newen sigue en el camino”: la despedida de Aucan, el joven fallecido en el accidente del km 13
La comunidad mapuche de Bariloche atraviesa horas de profundo dolor tras la partida de Aucan Nahuel Maliqueo, de 23 años, quien falleció este domingo (30/11) por la tarde en un accidente vial en la intersección de avenida Bustillo y Río Minero, a la altura del kilómetro 13.400.
El joven circulaba en motocicleta cuando, por causas que aún investiga la Justicia, colisionó contra una camioneta. Pese a las maniobras de asistencia realizadas en el lugar, Aucan murió en el sitio. Intervinieron Bomberos Ruca Cura, personal policial y servicios de emergencia.
Un joven comprometido con su pueblo
Aucan pertenecía a las comunidades Mapuche Buenuleo y Maliqueo, donde era querido y reconocido por su compromiso territorial, cultural y espiritual. Además, desempeñó un rol clave en la comunicación comunitaria: fue editor y camarógrafo de Wallkintun TV, el canal mapuche de Bariloche, desde donde acompañó procesos, luchas y relatos fundamentales para su pueblo.
Este lunes, el Lofche Buenuleo expresó su despedida con un mensaje cargado de espiritualidad y amor, acompañando “con profundo küme gütram el tránsito a kamapu” de su peñi.
En el comunicado, destacaron que su partida deja “un gran kürüf” en la comunidad, porque Aucan fue un luchador incansable, guiado por la memoria de sus kuifikecheyem y firme en la defensa de los derechos del Pueblo Mapuche.
“Su newen, su palabra y su caminar quedan en la memoria colectiva”, expresaron, señalando que su ejemplo seguirá iluminando a quienes continúan las luchas territoriales, culturales y espirituales.
Quienes deseen acercarse a brindar acompañamiento podrán hacerlo este lunes 1 de diciembre, desde las 19 horas, en la Iglesia San Juan Bosco, ubicada en calle 15 de Febrero y San Juan Bosco, en el ingreso al barrio El Pilar I.
Además, está prevista una ceremonia mapuche para este martes 2 por la mañana, respetando la espiritualidad y tradición del pueblo al que Aucan pertenecía.
La muerte de Aucan impacta profundamente en su familia, en su lof y en toda la comunidad barilochense. Cada accidente vial que se cobra una vida joven es una herida colectiva. Pero cuando se trata de alguien tan comprometido con su identidad, su pueblo y su territorio, el dolor adquiere una dimensión aún mayor.
Su partida vuelve a poner en foco la importancia de la seguridad vial, del respeto en la ruta y de extremar todos los cuidados necesarios para evitar nuevas tragedias.
Un legado que perdura
Aucan deja un vacío enorme, pero también una huella imborrable: su militancia, su trabajo comunicacional, su presencia en la vida comunitaria y su amor por el pueblo mapuche seguirán vivos en quienes compartieron su camino.
Ñieümün — que su tránsito al kamapu sea luminoso.
Küme zugu — que su palabra siga acompañando.
Küme newen — que su fuerza permanezca entre quienes continúan su lucha. (ANB)