Peligro
Violento ataque en plena calle: rompió el vidrio de un auto con un niño adentro y escapó
Un episodio de extrema violencia sorprendió este jueves (20/11) a una familia barilochense que circulaba por calle Santa Cruz. Todo comenzó cuando el conductor, que se dirigía a buscar a su esposa al trabajo, enganchó accidentalmente su espejo retrovisor con otro vehículo estacionado. Según relató la mujer en diálogo con ANB, su marido hizo lo que correspondía: dio la vuelta para estacionar y dejar los datos del seguro.
Pero antes de que pudiera siquiera bajar del auto, apareció un joven —“un pibe de unos 20 años”, describió— que reaccionó con brutalidad inusitada: le dio un puñetazo al vidrio del vehículo, rompiéndolo por completo. En el asiento del acompañante estaba el hijo de la pareja, que terminó cubierto de vidrios.
“Mi marido volvió para pasar el seguro. Pero este pibe creyó que se iba a escapar y lo primero que hizo fue romperle el vidrio. No esperó a que bajara ni a hablar. Mi hijo estaba al lado del vidrio que explotó”, contó la mujer.
Según el relato, el agresor se lastimó la mano al golpear el vidrio y la emprendió también contra la puerta del vehículo, mientras el niño lloraba de miedo.
“Mi marido le decía ‘basta, estoy con el nene’, pero él seguía golpeando. Cuando dijo que iba a llamar a la policía, el pibe se escapó”, relató. El conductor logró tomarle una foto antes de que huyera.
Indignación por la falta de personal policial en el Centro Cívico
La violencia del episodio no fue la única frustración que vivió la familia. La mujer contó que, tras salir del trabajo, fueron directamente a realizar la denuncia al Centro Cívico. Sin embargo, pasaron más de dos horas sin atención, pese a que se trata de la dependencia policial ubicada en el corazón turístico de la ciudad.
“Tengo un video. Estuvimos desde las 12 hasta las 14.15 esperando. No había nadie para tomar una denuncia. Con el auto roto, con el nene asustado… Es tremendo”, dijo, indignada.
“No puede ser que en Bariloche, en pleno Centro Cívico, no haya una persona 24/7 para tomar denuncias. No solo por lo nuestro: le puede pasar a cualquier turista. Es lamentable”. Finalmente, la familia tuvo que regresar a su casa sin poder concretar la denuncia.
Un hecho que expone violencia, descontrol y fallas en la atención ciudadana
El ataque ocurrió de día, en una calle transitada, y afectó a un niño pequeño que terminó bañado en vidrios. El agresor escapó y la familia —que intentó cumplir con todos los pasos correctos desde el primer minuto— no encontró siquiera una dependencia policial en funcionamiento para formalizar su denuncia.
Mientras avanza la identificación del responsable (la familia cuenta con una foto que ya circuló por redes sociales), el caso vuelve a poner en debate la necesidad de mayor presencia policial, atención inmediata en las comisarías del centro y medidas para evitar episodios de violencia irracional en zonas urbanas. (ANB)