Palestina
"Nos apuntaron con miras láser en plena oscuridad": el relato del argentino que intentó llevar ayuda a Gaza
El viernes 14 de noviembre, más de 70 personas se congregaron en el salón del sindicato docente UnTER de Bariloche para escuchar un testimonio que eriza la piel. Ezequiel Peressini, cordobés de 42 años, fue uno de los tripulantes de la delegación argentina que integró la Flotilla Global Sumud, una misión histórica que zarpó el 31 de agosto desde Barcelona con el objetivo de llevar agua, comida y medicamentos a los habitantes de Gaza, aislados por el prolongado bloqueo israelí.
Peressini se encuentra en una gira por la Patagonia para incentivar la conformación de comités de solidaridad con Palestina. Foto: Gentileza.
Casi 500 personas en 24 barcos se lanzaron al mar Mediterráneo sabiendo que Israel intentaría impedirlo. De los más de 31 mil voluntarios de todo el mundo que se inscribieron, fueron seleccionados militantes de un extenso arco político: representantes de partidos de centro derecha, psicólogos, abogados, activistas ambientalistas e incluso Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona. Pero en Argentina la situación fue distinta. Solo cuatro personas se embarcaron: además de Peressini, Carlos "el gringo" Giordano y Celeste Fierro, ambos legisladores del Frente de Izquierda, y el capitán Carlos "Cascote" Bertola.
"Tuvimos un breve entrenamiento en España, en el mismo lugar donde lo hicieron las Brigadas Internacionales que combatieron a Franco", relató Ezequiel ante el silencio expectante de la sala. "Nos organizamos en comisiones de limpieza, comida y vigilancia. La vigilancia era permanente porque tuvimos dos ataques con drones: uno en Túnez y otro entre Creta y Sicilia".
El miedo de los tripulantes era recurrente. Sabían que Israel iba a impedir la llegada de la ayuda humanitaria, pero eso no fue impedimento para llevar a cabo la misión. Durante 30 días de navegación recorrieron 3000 kilómetros. Peressini cumplió 42 años el 7 de septiembre, a bordo del Sirius y en medio del Mar Mediterráneo.
Más de 70 personas participaron del conversatorio organizado por la UnTER y el Comité de Solidaridad con Palestina de Bariloche. Foto: Gentileza.
El 1 de octubre, aproximadamente a las 20.30 horas, todo cambió. Estaban a unas 50 millas náuticas de Gaza cuando les cortaron la energía y la conexión a Internet. Dos grandes embarcaciones de guerra se acercaron avisando que no permitirían que avanzaran. De ahí salieron dos lanchas con unos 20 soldados israelíes fuertemente armados y con equipos de visión nocturna. Cuando llegaron, todos los tripulantes ya estaban en la cubierta con las manos arriba. Los soldados los identificaron y tomaron el control del barco.
"Nos interceptaron y navegamos 24 horas hasta el puerto de Ashdod, en Israel. Nos tenían esposados y a punta de fusil todo el tiempo", recordó Peressini. Después trasladaron a las 473 personas de la flotilla a la cárcel de máxima seguridad de Ktzi'ot, a pocos kilómetros de Egipto, donde permanecieron una semana. Allí vivieron momentos de terror: hacían simulacros de fusilamiento, apagaban las luces de las celdas y apuntaban las miras láser hacia ellos. A otros los sacaban en medio de la noche al desierto y simulaban que los fusilaban. Algunos sufrieron golpes menores y quienes tenían algún padecimiento crónico no recibieron sus medicamentos.
"La tortura y violencia que recibimos fue ínfima a la que ejercen contra los palestinos todos los días", reflexionó Ezequiel. En la cárcel pudieron enfrentar al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, gritándole "Free Palestine. Stop the genocide". Finalmente, el 7 de octubre los liberaron en Jordania y los expulsaron.
El momento más tenso de su relato llegó cuando comentó sobre el diálogo que tuvo con un jefe militar mientras permanecía detenido.
"¿Vos sos argentino? ¡Qué buen gobierno amigo el de Milei! Qué hermosa la Patagonia, yo voy siempre con mi familia a vacacionar", le dijo el oficial, mostrándole acto seguido fotos pescando en la costa de un río de cordillera.
El público se estremeció. El Comité de Solidaridad con Palestina de Bariloche sostiene que la llegada de capitales israelíes y presencia militar extranjera en la región es cada vez mayor, y representa un peligro inminente para la soberanía y el resguardo de los bienes naturales.
La actividad también se replicó en El Bolsón, donde recientemente se conformó el Comité de Solidaridad con Palestina de la Comarca Andina. Foto: Gentileza.
Todos los barcos de la flotilla fueron interceptados y secuestrados por Israel. La ayuda humanitaria no logró llegar a destino. Sin embargo, el balance que realizaron sus tripulantes fue positivo. "El ejército no nos mató ni pudo escalar en la tortura por la gran movilización que se generó en cada rincón del mundo. La presión de los pueblos logró que nos liberaran pronto y rápidamente se abrieron comités de solidaridad en países y ciudades donde antes no existía. Logramos masivizar el grito por Palestina libre y eso fue un gran paso para dejar al descubierto el genocidio", expresó.
Algo no menor que logró la flotilla fue que, en medio del costoso operativo militar que demandó interceptarlos, algunos puertos de Palestina que habitualmente son zona de bombardeo, quedaron liberados por algunas horas de soldados israelíes.
“Ese día, algunos pescadores y familias pudieron ir al mar a pescar. Eso nos llenó el corazón. Un pequeño suspiro de alivio ante tanta hambruna” relató Peressini.
Peressini, quien fue diputado provincial entre 2015 y 2019 y vivió en Perú y Chile hasta el año pasado, es tajante sobre la situación argentina: "Creemos que en Argentina el sionismo ha penetrado de forma estructural en el poder político, en el ala económica y en el núcleo de los partidos políticos. Por eso, tanto el peronismo como la UCR, los partidos provinciales y la centroderecha no tienen ni una consigna programática en solidaridad con Palestina. Sus acciones son declaraciones cosméticas. Aunque muchos militantes de base cuestionan la situación, sus dirigentes van por otro camino", dijo Ezequiel.
Citando al historiador Ilán Pappé, Peressini afirmó: "El Estado de Israel es un castillo de naipes que se derrumba sin el apoyo de los gobiernos del mundo. Cuenta con el apoyo absoluto de Trump, de Milei, pero con la complicidad y el silencio de otros gobiernos que permiten que se imponga un colonialismo por sustitución. Israel es un enclave imperialista que utiliza los métodos militares del nazismo para aniquilar al pueblo palestino".
La visita del tripulante de la Flotilla Global Sumud dejó un gran incentivo para quienes militan una causa que cada vez suma más víctimas en la franja de Gaza. Los presentes ovacionaron el heroico accionar de quien ya comenzó a preparar la gran movilización del 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, establecido por las Naciones Unidas en 1977. La tarea más próxima que tienen es exigir la ruptura de relaciones internacionales, culturales, comerciales y políticas con el sionismo. (ANB)