Aventura
Un joven barilochense recorre Europa en monociclo
Un barilochense es el protagonista de una apasionante historia que inició en la desembocadura del Río Rín, en Países Bajos. Bastián Lauría de 27 años, lleva transitado más de 640 de los 4.200 kilómetros que implica su hoja de ruta, en un monociclo adaptado para largas distancias, rodado 29, especial para descenso de montaña.
El trayecto que se propuso comprende atravesar Austria, Hungría, Serbia y llegar a la frontera con Bulgaria, para luego culminar su recorrido en la capital turca.
Bastián deslumbrado por las antiguas construcciones europeas. Foto: Gentileza.
Su espíritu de viajero incansable lo movilizó por más de 17 países de Latinoamérica y Europa. Comenzó a realizar pequeños viajes a los 18, camino que lo dotó de experiencia y valor para emprender este particular desafío por las rutas del viejo continente.
Anonadado por los castillos y las antiguas construcciones con fina mampostería de otra época, Bastián va relatando a ANB, las sensaciones de sus andanzas mientras disfruta de la brisa de la carretera y dispone de una parada técnica para agarrar señal en su celular.
“Este viaje nació hace seis años, en mi primera experiencia como cicloviajero, en donde pensaba unir dos pasiones: el circo y el pedal. La gente se sorprende cuando ve el monociclo”, comentó alegremente.
Actualmente, Bastián recorre el puente que une el Río Rin con el Danubio. Foto: Gentileza.
Bastián es uno de los primeros egresados del bachillerato en Teatro de la ESRN N°46 y desde sus 14 años se dedicó a formarse en las artes circenses, con grandes maestros de la escena local.
El barilochense comenta que en su trajinar nada supone demasiada planificación previa. Se topó con la fortuna de encontrarse a personas que siempre lo ayudaron y alentaron a continuar pedaleando.
“Los días viajando son muy diversos. La sorpresa está a la vuelta de la esquina. Me tocó vivir situaciones en las que me agarró la noche y no sabía donde iba a dormir, y de la nada me invitan una casa, una ducha, un plato de comida. El respeto por el cicloturismo me lo transmiten día a día”, explicó Bastián.
Lo grandioso, lo increíble, lo curioso y sus desgracias. Todo lo que le acontece en su viaje lo va compartiendo en sus redes sociales. Documenta la historia de lugares, su cultura, la música. El joven andariego, bajo su lema “Una rueda, infinitos caminos” invita a marcas y sponsors locales a apoyar financieramente su ciclo de expedición.
Bastián y su monociclo cargado de equipaje, va por las distintas ciudades europeas desplegando su arte, y recibe la colaboración económica de quienes lo disfrutan.
El joven solventa su aventura con el aporte de los seguidores y el arte callejero. Foto: Gentileza.
“La gente es muy respetuosa con el arte callejero. Lo cierto es que la actividad está regulada por cada municipio. No tuve problemas para trabajar en la calle. Cuando cuento que soy de la Patagonia, de Bariloche, se sorprenden. Muchos prometieron visitarnos”.
Promover el respeto, la diversidad de la cultura y viajar sin contaminar, son algunos de los principios fundamentales que mantiene en alto. El monociclista barilochense destaca la importancia de atravesar fronteras físicas y mentales en esta odisea.
“Veo de cerca el desafío que enfrentan muchas personas, amigos artistas que no tienen papeles y se ven obligados a trabajar de manera irregular. El viaje me recuerda que las fronteras no deberían limitar la creatividad. Me conmueve la realidad de las personas que viven en zonas de conflicto. Mi objetivo es promover la paz, mostrando que podemos construir puentes incluso en un mundo lleno de tensiones”, opinó.
Bastián confesó que le resulta complejo seleccionar el lugar que más le gustó en su viaje. Para él, lo elemental es estar en el camino. Descubrir lugares y disfrutar de la libertad para expandir su mente es más importante que la meta.
Sin embargo, la casa en la que nació Ludwig van Beethoven, en la ciudad alemana de Bonn lo estremeció. Pudo admirar las teclas gastadas del último piano que utilizó el célebre compositor y sus partituras en manuscrito. Se le “la piel de gallina”.
Actualmente, el viajero recorre el canal que une el Río Rin con el Danubio, disfrutando de la flora y fauna de un lugar remoto del mundo. Los momentos trascendentales los transmite a través de su perfil de Instagram: https://www.instagram.com/bastianwheel/?igsh=MWtwajZxemFlb2k1Mg%3D%3D#