Alternativas
Reiki en el Hospital Zonal: 15 años de amor, servicio y sanación
El “Voluntariado del Hospital Ramón Carrillo” marcó un verdadero hito en la historia de la salud en Argentina: fue la primera institución pública en incorporar un equipo de reikistas que, de manera voluntaria, comenzaron a brindar esta práctica como un complemento para pacientes de distintas áreas, entre ellas oncología y cuidados paliativos.
Lo que comenzó en septiembre de 2010 como un proyecto presentado por Ana Biotti y Mariana Heck, hoy se transformó en una experiencia consolidada que ha acompañado a cientos de personas en momentos de dolor, angustia o enfermedad.
“Mi vida está dedicada al reiki. Desde muy chica lo practico y después me fui formando en distintas técnicas. Para mí que el hospital tenga reiki es super importante y valioso, porque sé que ayuda a mucha gente. Nos llena el corazón”, compartió con ANB Lorena Carla Vaudagna, coordinadora del grupo de reiki “Despertar a la Luz”, que sostiene esta práctica dentro de la institución.
Desde "Despertar a la luz" definen cada sesión como una caricia al alma de quienes atraviesan momentos difíciles. Foto gentileza
La experiencia de Bariloche abrió un camino que luego se replicó en hospitales de otras provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Tierra del Fuego, pero todos después de que el "Ramón Carrillo" lo implementara. “Nos pone contentas ser pioneras en esto. Demuestra que es posible tender puentes entre la medicina tradicional y prácticas que buscan mejorar la calidad de vida de las personas”, destacó Vaudagna.
Un servicio que transforma
Los reikistas voluntarios trabajan en un espacio preparado especialmente para recibir a los pacientes, con música, aceites y un clima de contención. “Una persona llega con una cara y se va con otra. Ese cambio de energía, esa paz, es lo más importante. A veces son pacientes terminales, pero sabemos que también allí se produce sanación, porque la persona se va en paz”, expresó emocionada la coordinadora.
Con los años han logrado participar de Congresos de Medicina general en el que pudieron contar la experiencia al resto del país. Foto gentileza
Para ella y su equipo, el servicio es el motor que los sostiene: “Esto es servicio. Nos llena de alegría el corazón. Ayudar a otro te ayuda a vos mismo. Una sonrisa, un abrazo, un rato de escucha… es impagable. Eso es lo que nos humaniza como sociedad”.
Mucho más que reiki
El voluntariado hospitalario, además del grupo de reiki, incluye un banco ortopédico y entrega de ropa, pañales para familias de la región. “Hace poco vino una pareja de la Línea Sur a pedir ropita para su bebé. Trajeron la que ya no les servía y se llevaron abrigo. Se fueron felices, agradecidos. Ese momento, esa humildad, ya cambia vidas”, relató Vaudagna, convencida de que cada gesto suma.
El servicio de reiki funciona los martes y viernes de 10 a 12 horas en el área de Paliativos y Oncología del Hospital Zonal. También sumaron el espacio los miércoles de 11 a 13 horas en el Centro de Salud del barrio Virgen Misionera como asi también los martes están en Las Quintas de 12.30 a 14.30hs.
La buena recepción en el Hospital les permitió abrir las puertas en los centros de salud de Virgen Misionera y Las Quintas. Foto gentileza
A 15 años de aquel primer paso, el reiki en el Hospital sigue demostrando que el amor, la solidaridad y el servicio pueden ser también medicina. (ANB)