2025-09-01

Residuos

Bariloche busca una nueva estrategia para resolver la crisis de residuos

El municipio implementa un enfoque colaborativo que involucra a cooperativas y ciudadanía para optimizar la separación en origen.

El gobierno municipal  está desarrollando una nueva estrategia para abordar la gestión de residuos urbanos, después de que experiencias anteriores de separación en origen y recolección diferenciada no lograran sostenerse en el tiempo. La iniciativa, que se enmarca en el programa Redes de Innovadores Locales (RILIC), apuesta por un trabajo colaborativo entre diferentes actores para identificar y resolver las causas estructurales que llevaron al fracaso de políticas previas.

"Lo que más me inquietaba averiguar era por qué fracasaron las soluciones propuestas", explica Carina Ondarçuhu, referente municipal del programa y actual coordinadora de la, Jefatura de Gabinete. "Empezamos a ver con quién tenemos que hablar, empezar a preguntar qué es lo que pasó", expresó.

La investigación reveló que las iniciativas anteriores, como la implementada durante la llegada de la empresa Delta, que incluía puntos verdes y recolección separada con camiones específicos, fracasaron por falta de articulación entre los diferentes actores del sistema. "No se había articulado correctamente con ARB, no se había articulado correctamente con el grupo de recolección", detalla la funcionaria.

Uno de los problemas centrales identificados fue la insuficiencia de la flota vehicular. A medida que el ejido urbano de Bariloche creció, la cantidad de camiones recolectores no se incrementó proporcionalmente. "Si no tenés los camiones suficientes para cumplir con los recorridos habituales, tal vez utilizar ese camión también para cumplir con los recorridos que tenés programados", explica, refiriéndose a cómo los vehículos destinados a la recolección diferenciada terminaban siendo utilizados para la recolección tradicional.

La nueva estrategia se centra en el fortalecimiento de actores locales, particularmente la Cooperativa de Jóvenes por Bariloche, que trabaja en la recuperación de materiales reciclables. A diferencia de la Asociación de Recicladores Bariloche (ARB), que está consolidada hace años, esta cooperativa es más incipiente y el municipio decidió acompañar su desarrollo.

"Decidimos empezar a trabajar en esta parte con ellos como para también empezar a darles visibilidad, para fortalecerlos de alguna manera", indica Ondarçuhu, aclarando que si bien no se brindan colaboraciones monetarias directas, las capacitaciones y el trabajo conjunto contribuyen al fortalecimiento institucional.

El diagnóstico actual muestra que la capacidad de recuperación de materiales es muy limitada en relación a la cantidad de residuos generados. "La cantidad de residuos que llega es muy grande y hoy la capacidad de recupera es muy chiquita", reconoce. Esto hace necesario que surjan nuevos actores y se genere una red de trabajo que permita ampliar la capacidad del sistema.

Entre las acciones concretas, el municipio tiene un expediente para la adquisición de cuatro vehículos recolectores nuevos que fortalecerán el sistema de recolección. También se trabaja en la modificación de normativas y en mejorar la información disponible para la ciudadanía sobre el destino de los materiales reciclables.

"A veces esa información que no está visible no nos hace tomar conciencia", señala, refiriéndose a la necesidad de que los vecinos conozcan qué sucede con el plástico o cartón que separan en sus hogares.

El programa también busca generar un modelo de negocio sostenible para la cooperativa, que vaya más allá de la simple recolección y venta de materiales. "Por ahí lo que estamos tratando es que estaría bueno que además de eso pensemos en algo que puedas producir, que por ahí vos puedas adquirir una máquina que te debe hacer un producto", explica la funcionaria.

Paralelamente, el municipio enfrenta el complejo problema del vertedero municipal, que está en una situación crítica con una instrucción judicial de cierre. "Hay un amparo, una instrucción judicial, pero tampoco es una cuestión sencilla", reconoce, ya que cerrar el vertedero actual requiere coordinar con otros municipios de la región o buscar una solución provincial que evite reproducir los mismos problemas en otro lugar.

La apuesta municipal es clara: trabajar en la prevención para reducir la cantidad de residuos que llegan al vertedero, fortaleciendo la separación en origen, el sistema de recolección y los actores que pueden generar una economía circular efectiva. "Tratar de que empiece a disminuir esta cantidad y empezar a recuperar el material que se puede reutilizar", resume la estrategia. (ANB)

 

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