Salud
Una mamá todo corazón: la lucha de Bárbara por la salud de su hija y un pedido de ayuda urgente
“Ella es la que aguanta, yo la que empuja para que tenga una vida más normal y con menos dolor”. Con esas palabras, Bárbara Peralta resume una lucha de más de diez años junto a su hija Celeste Petroff, que a los 3 años contrajo síndrome urémico hemolítico. Desde entonces, la vida de ambas quedó marcada por hospitales, viajes y tratamientos, pero también por una entrega incondicional, resiliencia y mucho amor.
El diagnóstico dejó graves secuelas: falla renal, complicaciones en otros órganos, convulsiones, parálisis facial y una larga lista de internaciones. Con el tiempo, y gracias al esfuerzo de su familia y del equipo médico, Celeste logró estabilizarse.
“Durante años tuvo que hacer diálisis, después recuperó la función renal, pero con muchas consecuencias. Cada avance fue acompañado de rehabilitación constante. No hay médicos en Bariloche que puedan atender su cuadro, por eso cada 20 días viajábamos a Buenos Aires”, relató su mamá en diálogo con ANB.
El año pasado, al comenzar la pubertad, nuevas complicaciones afectaron su único riñón funcional y también su corazón. “El tratamiento permitió estabilizarla y ahora debemos viajar nuevamente el 7 de agosto a Buenos Aires para lo que sería su alta médica. Seguirá con controles, pero mucho más espaciados, lo que para nosotras es un alivio enorme”.
Pero la situación económica hoy se volvió insostenible. Bárbara tuvo que cerrar el cotillón que tenía sobre la ruta "Juan Marcos Herman", en El Frutillar, para dedicarse por completo al cuidado de su hija. Con cuatro hijos a cargo (además de Celeste, tiene un varón de 10, una nena de 6 y un pequeño de 3), hoy no cuenta con ingresos estables ni con medios para afrontar el próximo viaje a Buenos Aires.
“No me gusta pedir, quienes me conocen saben que siempre trabajé. Vendí de todo para salir adelante. Pero hoy no tengo ni para invertir en empanadas. Vendo lo que me queda del negocio, celulares, muebles… lo que sea, todo lo que tengo”, expresó en un posteo en redes que rápidamente se viralizó.
Celeste sueña con seguir bailando folclore, aprender lengua de señas para ayudar a otros niños que conoció en hospitales, y ser socia de Boca Juniors. A pesar de las secuelas que le dejó la enfermedad, Bárbara siempre la alentó a no rendirse ni dejar de soñar.
Aún en medio de sus propias dificultades, Bárbara organiza colectas solidarias para otras familias que atraviesan situaciones similares. “Sé lo que es no tener nada”, dice, sin vueltas. Hoy, la comunidad tiene una oportunidad para acompañarlas y darles el último empujón hacia esa anhelada estabilidad que tanto merecen.
Quienes quieran colaborar, pueden hacerlo a través de su cuenta de Mercado Pago: cotillon.loren.mp a nombre de Bárbara Cecilia Peralta. O bien aportando premios para una rifa o difundiendo los productos que Bárbara vende a través de su perfil de Facebook. (ANB)