Crisis
El INTA sufre otro ataque y peligra el trabajo de cientos de personas
“Es un día muy difícil porque hay un gobierno que vino a destrozar el pueblo”, resumió con la voz quebrada por el llanto, Paula Ocariz, trabajadora del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), quien esta mañana, junto a otros compañeros, detalló el impacto de un nuevo decreto del gobierno nacional que apunta a destruir el Estado.
A través del polémico decreto, se confirmó lo que se temía desde hace meses. En una supuesta “reestructuración”, el INTA y el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) pierden autarquía y pasan a depender de otros entes. Además, también se modificó la composición del Consejo Directivo, dándole prioridad a las decisiones que tome el presidente de la institución. En el caso del INTA, se confirmó que pasará a la órbita de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía
Días atrás, el vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó que el INTI dejará de operar como organismo descentralizado y pasará a ser una "unidad organizativa dependiente" de la Secretaría de Industria y Comercio.
“Hemos pasado momentos más o menos difíciles, pero ahora, con este decreto, se rompe la estructura de gobernanza del INTA”, remarcó Mauro Sarasola, director de la Estación Experimental Bariloche. Sobre esto, destacó que la institución, con 70 años de trayectoria y 60 en la ciudad, fue creada con una “ingeniería innovadora” para la época, que permitía “tener en la mesa de decisiones el sector para el cual trabaja”.
En este sentido, detallaron que hasta el momento el Consejo estaba conformado por productores, representantes de las universidades y del gobierno de turno. “Eso hacía que sea una política pública de Estado. Siempre con una gobernanza destinada al sector con el cual trabajaba”, remarcó.
“El decreto que afecta a otras instituciones también, rompe todo eso. Todos los directores estamos en nuestro rol por concurso. Este decreto lo cambia. Ahora lo va a poner el gobierno de turno, van a tener la potestad de administrar el INTA”, explicó Sarasola.
Trabajadores del INTA en la conferencia de prensa realizada este martes. Foto: Marcelo Martínez.
El director de la sede local detalló, además, que en el último año y medio tuvieron numerosos intentos de achicar aún más una planta de trabajadores que desde ya, no da abasto para abarcar todo el país. “Hoy, con el poder en el presidente de turno, van a poner avanzar con todo lo que quieran. Va a quedar una estructura en la que el gobierno nacional va a poder hacer lo que quiere. Vamos a estar en un vaivén institucional”.
En el mismo sentido, habló Julio Ojeda, referente gremial y trabajador desde hace largos años en el INTA. “El presidente del Instituto intentó reducir la planta, pero como no lo pudo hacer, cambió el Consejo. Esto significa la pérdida de trabajo de muchos compañeros. Es muy fácil destruir y muy difícil reconstruir”, resumió.
“Es muy duro darse cuenta de que una población votó que nos destrocen. Nadie dice que estábamos bien, pero ahora estamos todos en el barro. Va a quedar un país para una pequeña minoría”, manifestó visiblemente conmovida, Paula Ocariz.
Julieta Calo, trabajadora del INTI, explicó que el mismo “nació hace setenta años, se concentró en Buenos Aires, pero luego se regionalizó” y sobre las funciones que tienen a su cargo, detalló que se encargan “de desarrollar, innovar, calibrar, testear, todos los productos que nos rodean. Certificamos procesos para que sean seguros. No establecemos reglamentaciones, sino que certifica lo que los estándares internacionales solicitan”.
"Es muy difícil la lucha", expresó María Toro, productora rural. Foto: Marcelo Martínez.
Además de los trabajadores, en la conferencia también estuvo María Toro, productora de Villa Llanquín, referente de la Feria Franca. “Es muy difícil la lucha”, resumió y agregó que la situación del INTA e INTI “es lamentable porque ellos son los que tienen el conocimiento. Nos acompañan, nos ayudan, para poder salir adelante con los cambios. Es muy importante su función”.
María además destacó el trabajo que llevan adelante los integrantes del INTA Bariloche, quienes llegan a “lugares que ni son conocidos”. Ahora, ante el cambio establecido por decreto por el gobierno nacional, “uno queda aislado como pequeño productor porque ni el gobierno ni los legisladores van a ir allá. Son ellos (trabajadores del INTA) los que ponen el lomo para ir muchas veces sacando de sus bolsillos”. También remarcó que gracias al acompañamiento, la Feria Franca lleva 15 años funcionando.
“Es lamentable que la agricultura no exista para este país. Me desilusiona ver un país tan rico y que se venga todo abajo. Que venga gente de afuera a aprovecharlo. La estamos peleando día a día. Al de arriba nunca le importa nada, pero vamos a seguir luchando porque somos argentinos”, exclamó entre aplausos. (ANB)