Decisión
Weretilneck denunció el abandono de las rutas nacionales: la 23 y la 40, claves para Bariloche, entre las más afectadas
El estado de las principales rutas nacionales que atraviesan Río Negro volvió al centro del debate. El Gobierno provincial denunció públicamente el abandono y la falta de mantenimiento de las rutas 22, 23, 40 y 151, alertando sobre obras inconclusas, tramos casi intransitables y una creciente inseguridad vial.
El reclamo fue encabezado por el gobernador Alberto Weretilneck, quien sostuvo que “hace más de 15 años que estamos esperando. Gobiernos van, gobiernos vienen. Y las promesas se archivan”.
A través de sus redes sociales, criticó con dureza el desinterés del Estado Nacional y subrayó que “la producción sale por caminos destrozados, los turistas llegan por rutas intransitables y la gente se juega la vida todos los días”.
Ruta Nacional 23: conectividad rota en la Región Sur
La ruta 23 une la Cordillera con el mar. Foto gentileza
La ruta Nacional 23, que une la cordillera con el mar, representa una conexión vital para Bariloche y las comunidades de la Línea Sur. Sin embargo, más de 34 kilómetros (entre Dina Huapi y Jacobacci) permanecen sin obras o con avances mínimos, mientras otros tramos ya asfaltados siguen inhabilitados, sin señalización ni condiciones mínimas de seguridad.
El informe técnico advierte sobre cambios abruptos de calzada, falta de drenaje en mallines, y situaciones de riesgo que ya han generado accidentes graves, incluso con víctimas fatales. La paralización de esta obra interrumpe la integración territorial y perjudica directamente a productores, estudiantes y familias de una de las regiones más postergadas.
Ruta Nacional 40: bacheos provisorios y riesgo en temporada invernal
La conectividad entre Bariloche y El Bolsón está muy afectada por el mal estado de la ruta. Foto gentileza
Entre Bariloche y El Bolsón, la ruta Nacional 40 muestra bacheos mal ejecutados, vegetación invadiendo las banquinas, taludes inestables y señalización deficiente. El diagnóstico es categórico: las reparaciones son precarias y no resistirán el invierno.
Desde el Gobierno advierten que se necesita una obra estructural integral, con drenajes, muros de contención, nueva base y señalización. Esta ruta es clave no solo para el turismo, sino también para el transporte de bienes, servicios y asistencia en toda la región cordillerana.
Otras rutas también críticas: la 22 y la 151
La Ruta 22, que conecta el Alto Valle con el este provincial, presenta deformaciones por ahuellamiento de hasta 17 cm, puentes deteriorados, rotondas inconclusas y desvíos sin señalización. Es una arteria clave para la salida de producción, el tránsito a Vaca Muerta y el ingreso turístico desde el norte del país.
En tanto, la ruta Nacional 151, eje neurálgico en salud, educación, producción y energía, está prácticamente destruida. Ambulancias rotas, demoras en derivaciones médicas, pérdidas en productos frutícolas y complicaciones logísticas son parte del impacto cotidiano de su mal estado.
El reclamo al Gobierno Nacional
“Lo que pasa con las rutas nacionales en nuestra provincia no es una demora. Es un destrato sistemático. Es el reflejo de un país donde Buenos Aires decide y las provincias pagan las consecuencias”, lanzó Weretilneck.
Además, denunció que en 2024 la Nación recaudó más de 2 billones de pesos en impuestos a los combustibles, que por ley deben destinarse a infraestructura vial. “¿Dónde está esa plata? Porque en Río Negro, no” cuestionó el mandatario.
Frente a los pedidos de que la Provincia actúe por su cuenta, Weretilneck aclaró que “no se puede intervenir sin recursos, sin maquinaria, sin acuerdos. Las rutas nacionales son competencia de Nación. No nos dejan”.
“Esto no es ideología. Es una pelea justa por lo que nos corresponde. Las rutas son nacionales. Y tienen la obligación de hacerse cargo”, concluyó el gobernador. (ANB)