2024-11-24

Casa Frey

Una casa histórica de Bariloche vuelve a abrir sus puertas

Fue construida hace más de un siglo para Emilio Frey.

Hace más de 100 años, Emilio Frey y su esposa Rosa Schumacher compraron el lote 45 a la familia Runge, ubicada en la ladera que hoy lleva ese nombre. El objetivo era construir su hogar, en un pequeño rincón de la Patagonia que todavía no era más que un pequeño pueblo. 

El arquitecto elegido para encarar la ardua tarea de la construcción, fue Primo Capraro, el amigo italiano que además, había oficiado de celestino entre la pareja. Inspirado en sus viajes por Europa y teniendo en cuenta la ascendencia suiza del matrimonio, diseñó este chalet que se llevó todas las miradas durante muchos años.

A seis años de haber adquirido el lote, en 1916, finalizó la construcción de la casa, que fue hecha completamente de madera de ciprés. Solo las tejas fueron realizadas en madera de alerce. La vivienda se llamó Los Cipreses.

Emilio Frey fue topógrafo y el colaborador para definir los límites con Chile, pero además, tenía un papel vital en la sociedad de Bariloche. Fue el primer intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi y primer presidente del Club Andino. Su esposa, mientras tanto, trabajaba para crear el hospital local, además de ser una apasionada por los jardines, lo que se vio plasmado en el terreno de Los Cipreses.

La casa fue testigo del crecimiento de la ciudad y los cambios de Bariloche. Lo que supo ser un sector de inmensos lotes agrícolas, ahora está inmerso en plena ciudad, a solo unas cuadras del centro. 

“Cuando falleció mi abuela en 2014, decidimos vender Los Cipreses. Eso fue una decisión bien difícil, pero era imposible para nosotros mantener la casa en buen estado viviendo en Suiza”, relató Isabelle Bovey, bisnieta de Emilio Frey.

La familia, sin embargo, quería venderla a quien preservara la identidad de la vivienda y su importancia arquitectónica, es decir, “alguien respetuoso del lugar, que no iba a cubrir todo de hormigón para hacerse un montón de plata, alguien que iba a hacer algo respetuoso y ligado a la historia de nuestra familia, alguien enamorado del jardín de mi abuela y sus rosas”, añadió la mujer.

“Pasaron los años y volví con mamá en 2022 para buscar algunas cosas en la casa. En ese momento, ella me dio la responsabilidad moral de Los Cipreses y, poco después, falleció”, relató.

Fue en esa búsqueda de compradores precisos, que apareció la marca Patagonia, con una fuerte filosofía de preservar la naturaleza y el ambiente y que además, proponía mantener la vivienda, con los trabajos necesarios para mantenerla, pero siempre guardando su identidad.

En este sentido, también busca ser un punto de encuentro ideal para quienes buscan información, recomendaciones y capacitaciones en deportes y actividades al aire libre, además de promover un turismo de naturaleza respetuoso y consciente del entorno.

Los trabajos implicaron una restauración de la vivienda, pero también de otras construcciones históricas dentro del predio, la huerta y los jardines. La increíble colección de rosas plantadas por Rosa Schumacher fue protegida y puesta en valor con el cuidado de jardineros expertos. Ahora, la Casa Frey luce renovada pero con la misma identidad que se construyó hace más de 100 años, como una forma de revalorizar la historia de la ciudad. (ANB)

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