Emocionante
El barrio despidió a su médico de cabecera
* Por Ailín Torres
El médico es el médico. Y para El Frutillar serán días dificiles tras despedir a alguien que le dedicó 22 años al centro de salud del barrio. Llegó el 1 de junio de 1987 para cumplir con su residencia desde la región de Cuyo "me acuerdo que llovieron como 20 días seguidos, yo no lo podía creer porque en Mendoza llueven 10 días al año" expresó el doctor Felipe De Rosas en diálogo con ANB.
Inmediatamente empezó a recorrer el barrio porque tal cómo el propio doctor lo manifiesta mientras más cerca estés de la situación y del problema, más cerca estás de la solución. "Aprender cómo la gente vive, cómo son sus problemas, cómo podemos ayudar sabiendo las realidades de cada uno. El enfermo que llegó al Hospital no se enfermó ahí, se enfermó donde vive, donde trabaja, donde estudia, donde la pasa bien, donde la pasa mal".
Fueron 7 años de la residencia y como jefe de residentes. Luego tuvo un paso por el barrio Virgen Misionera y también en la dirección del Hospital Zonal de la ciudad. Para luego volver en esta última etapa de 15 años consecutivos a la dirección del Centro de Salud Frutillar. "22 años en total en Frutillar. Así que mi primer día fue en el barrio y el último día en el barrio. Toda una señal de mi vida" manifestó De Rosas.
Emocionante festejo de jubilación en comunidad. Foto: Gentileza
El viernes atendió a su último paciente en "la salita" y este miércoles (06/11) le regalaron un festejo en comunidad en el que ya claramente el doctor no pudo ocular su emoción. "Fue doble emoción. Por un lado amor y afecto, me sentí muy querido. Y por otro lado preocupado porque venía llegando al festejo y empecé a caer en la realidad de que tanta nota, tanto festejo me voy a tener que jubilar (se ríe)".
"Empezó a caer la ficha. Vino gente del hospital, de los barrios, de Virgen Misionera, vinieron los abuelos, los grupos de danza, las juntas vecinales, compañeros de trabajo de distintas etapas de mi vida y otras partes, escuelas. Estuvo la banda de vientos de Nutrir. Se volvió a la fiesta comunitaria algo que se perdió ultimamente. Me sentí muy bien" remarcó Felipe.
Más allá de la jubilación, el contacto con el barrio permanecerá debido a que dos veces por semana asiste con los alumnos de la carrera de medicina de la Universidad de Río Negro y, además, las actividades y la sede de la Fundación Nutrir se realizan en este barrio. "En mi casa no me van a aguantar mucho tiempo, si me pongo a hacer cosas me van a echar porque soy un desastre si algo se es de salud asi que veré en que lugar podemos caer. Tengo proyectos, asi que ya veremos, ahora descansaré un poco" aclaró.
Una de las cuestiones que marcó como una fortaleza fueron los equipos que logró formar a lo largo de su carrera. "Siempre donde estuve, tuve la suerte y también la virtud de hacer equipos. Asi hayan sido épocas dificiles, de construcción o dirección pudimos armar equipos de trabajo" destacó. "Todos esos cuerpos y almas puestas a favor de la salud pública siempre hicieron que cueste menos. Siempre pudimos compartir los éxitos, bancamos los fracasos y replanteamos estrategias" agregó.
Centro de salud El Frutillar: El equipo del último día. Foto: gentileza
"El valor más grande es que te guste el trabajo, yo llegaba y me gustaba el trabajo. Llegaba y veía la fila de 30 personas, porque yo era el que abría, y me estimulaba. Les decía vamos a ver que hacemos con tanta gente que tenemos acá. Algunos vienen para esto, para analisis, urgencias, me ayudó siempre junto al equipo que el lugar de trabajo sean lugares donde quiera estar. Esa es una estrategia para que funcione. No hay que estar aguantando, hay que ser felices trabajando" explicó.
Por último respecto a las nuevas generaciones y médicos y médicas jovenes indicó que será un trabajo en conjunto para que los cambios funcionen. "Hay muchas cosas para seguir peleando porque la salud pública tiene que ser el rumbo, hay que sostenerlo con trabajadores que lo sientan a lo público porque les gusta y da buenos resultados porque es lo más justo, porque no tiene un fin económico. Las nuevas generaciones van a tener que pasarla y quizás busquen otras estrategias, seguir peleando en épocas muy difíciles donde hay cosas que se pueden perder. Hay muchas cosas que la gente no sabe cuánto costó lograrlas. Fueron batallas y es importante trasladar esto porque no fue gratis 'entonces defendelo porque nos costó y va a ser dificil recuperarlo'" sintetizó. (ANB)