Educación|
8 de cada 10 jóvenes quieren seguir estudiando pero solo la mitad lo hace
Cuando se acerca el momento de los egresos del colegio secundario la gran incognita surge de inmediato ¿y qué vas a estudiar?
Un estudio realizado por el Observatorio Argentinos por la Educación indicó que 8 de cada 10 jovenes tiene deseo de continuar sus estudios universitarios pero solo la mitad lo hace.
Dicho informe se desprende a partir de los cuestionarios complementarios de las pruebas Aprender 2022 y los datos de la Encuesta Permanente de Hogares de 2023.
De tal manera que el 85% de los estudiantes afirma que planea seguir estudiando y el 65% dice que quiere trabajar luego de terminar la escuela, pero entre los jóvenes de 19 a 25 años, solo 4 de cada 10 (38%) estudian y 4 de cada 10 (38%) trabajan.
Las oportunidades educativas y laborales se ven marcadas por los recursos económicos. Los jóvenes de nivel socioeconómico alto son los que más logran concretar sus expectativas: el 51% se dedica a estudiar, y el 68% trabaja. En cambio, en los sectores más desfavorecidos, el 21% estudia, mientras que un 14% trabaja.
Por otra parte, la probabilidad de que los jóvenes accedan a trabajos de calidad es considerablemente mayor entre quienes terminaron el nivel secundario y en los deciles más altos. El 13% de los jóvenes de entre 19 y 25 años tiene un empleo de calidad (entendido como un trabajo de más de 30 horas semanales y con descuento jubilatorio) cuando termina la secundaria. En tanto, los ocupados en empleos de calidad con secundario incompleto son sólo el 2% de los jóvenes de 19 a 25 años. Entre los jóvenes del decil más alto, el 42% de ellos son ocupados con empleos de calidad, mientras que la cifra desciende al 2% en el decil más bajo.
“El dato de que en Argentina los jóvenes que se encuentran en el último año de secundario transmiten altas expectativas de continuar sus estudios debe ser una base para trabajar en la educación media sobre expectativas vocacionales, imaginarios de futuros de vida, mucha información sobre alternativas de educación postsecundaria, generar conocimientos que fomenten entusiasmo" indicó Mario Oporto, exministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires.
Por otra parte la profesora e investigadora de la Universidad de Edimburgo, Soledad Giardili, analizó que “a pesar de las dificultades, en el decil más pobre, el 72% de los estudiantes de último año de secundaria aspira a seguir estudios superiores. Comparando con el decil más rico, un porcentaje similar busca combinar estudios con trabajo, acorde con la tendencia global. Sin embargo, la realidad de los jóvenes de 19 a 25 años con secundario completo en ambos extremos de la distribución es muy diferente. Dado que la combinación de trabajo y estudio a nivel superior es cada vez más prevalente, resulta lógico reconsiderar el papel de la integración de pasantías y prácticas laborales remuneradas en los programas académicos para mitigar estas desigualdades y satisfacer las expectativas de todos los estudiantes”. (ANB)