Alegría
El paciente con hantavirus presenta una importante mejoría
El joven de 30 años que se contagió hantavirus, presenta una notable mejoría y hay expectativas por su evolución. Esperan que en las próximas horas pueda dejar la unidad de terapia intensiva.
El paciente se encuentra internado hace dos semanas y en los últimos días su estado de salud evolucionó notablemente, por lo que además, ya no cuenta con respiración asistida.
El joven vive en Bariloche, aunque también realiza tareas rurales en un campo de la región, por lo que no se pudo determinar todavía dónde podría haberse contagiado el virus transmitido por los roedores infectados.
Durante los primeros días de internación, el muchacho estuvo en grave estado, con pronóstico reservado, debido a las consecuencias del virus transmitido por roedores infectados.
Afortunadamente, en las últimas jornadas mejoró y esperan que en las próximas horas, pueda dejar la unidad de terapia intensiva para pasar a cuidados intermedios.
Síntomas y prevención
El hanta se contrae por la inhalación de las partículas de virus que provienen de los excrementos de los roedores, por eso es considerada una zoonosis -enfermedad transmitidas al hombre a través de los animales- al igual que la leptospirosis y la psitacosis.
Al principio se inicia como un síndrome gripal, con fiebre, astenia, mialgias, cefalea, tos y vómitos, y en pocos días evoluciona con una notable dificultad respiratoria. Por eso, recomiendan que las personas en contacto con roedores que desarrollen una enfermedad febril o respiratoria dentro de los 45 días de la última potencial exposición deben solicitar atención inmediata e informar al médico del riesgo posible de infección.
Finalmente, hay que evitar el barrido para no remover polvillo y generar aerosoles que pueden tener partículas del virus, y contraerlo así por inhalación. Se recomienda sellar todas las aberturas del hogar que posean un diámetro mayor o igual a medio centímetro.
- No ingresar a construcciones o refugios de montaña abandonados, caballerizas, galpones, leñeras, ni dormir al aire libre, ya que estos sitios son posibles moradas de roedores y además por las noches tienen mayor actividad.
- Por el mismo motivo, acampar en las áreas habilitadas, en lugares alejados de pilas de leña, inmediaciones de basura o matas de mucha vegetación.
- Utilizar carpas con piso y mantenerlas cerradas.
- Colocar la comida en recipientes herméticos, que no puedan ser mordidos por roedores, y mantenerlos bien cerrados.
- No dejar utensilios sin lavar, o restos de comida.
- Los residuos orgánicos (restos de verduras y frutas) debe guardarse en un recipiente cerrado para regresar con ella.
- Al retirarse, dejar limpio el lugar de acampe y llevarse los residuos siempre.