2024-01-13

Astropatagonia

El lugar desde donde mejor se ve el cielo patagónico

El observatorio ubicado en Ñirihuau que propone vivir una experiencia única para residentes y turistas.
Por Claudia Olate

Contemplar el cielo y su inmensidad. Divisar la vía láctea, estrellas fugaces o incluso la luna cuando está completa y se presenta majestuosa en el cielo patagónico. En esto pensó seguramente Daniel Chiesa cuando comenzó a trabajar en su idea de tener un observatorio propio.

Aunque, para ser precisos con la información, su pasión por la astronomía comenzó mucho antes, incluso seguramente, antes de que él mismo se diera cuenta. Es que su padre, un aficionado de esta materia, lo crió rodeado de telescopios, de libros sobre el cielo y sus estrellas y con esa pasión, continuó su vida Daniel.

La vida lo llevó por distintos lugares, pero siempre estuvo vinculado a la astronomía e incluso conformó un grupo de aficionados en Bariloche. Tiempo después, trabajó (y actualmente lo hace) en el pequeño observatorio privado que instaló un hotel en Villa Catedral. Este trabajo, quizás, fue el puntapié para que creara su propio espacio.

Ahora, a unos 25 kilómetros del centro de la ciudad, en medio del campo, donde la contaminación lumínica todavía no llegó y a simple vista el cielo se presenta totalmente fascinante, está Astropatagonia, su propio observatorio.

Astropatagonia está ubicado a unos 25 kilómetros del centro de Bariloche. Foto: Marcelo Martínez.

“Decidí armar un producto, un servicio. Compré un telescopio y comencé a armar algo para que la gente pueda ver el cielo”, resumió en diálogo con ANB. Primero, todo inició con actividades al aire libre, pero siempre estaba detrás la idea del observatorio.

Luego, logró definir el lugar donde podría emplazar la pequeña estructura. El terreno no es suyo, pero logró un convenio con los propietarios para poder ubicarlo en Ñirihuau, donde la vista del cielo es muchísimo mejor que en otros puntos de la ciudad.

Una vez definido el sitio, entró en la disyuntiva sobre si comprar el observatorio hecho o hacerlo él y “elegí el camino más difícil y lo armé yo, pieza por pieza”, explicó. Así fue como en febrero de 2020, previo a la pandemia, comenzó con la construcción en su hogar. Luego, con el cierre de las actividades impuesto por el virus, le dio más tiempo para dedicarle.

En marzo de 2021, el observatorio estaba listo. Ahora, había que desarmarlo a cero para poder trasladarlo, lo que finalmente concretó a fines de abril, pero la segunda ola de Covid-19 hizo que la apertura se tuviera que posponer hasta junio de ese año.

Daniel Chiesa creció vinculado a la astronomía y en 2021 abrió su propio observatorio. Foto: Marcelo Martínez.

El astroturismo genera cada vez más atracción y quienes llegan a la ciudad eligen esta opción como una forma de conocer la Patagonia desde otra perspectiva. El viaje hasta el observatorio ya implica un paseo por paisajes esteparios que se alejan poco a poco de la ciudad y completan la experiencia.

“En general concurren más turistas, aunque también nos visitan residentes”, remarcó Chiesa y añadió que si bien recibe muchas consultas, las visitas se realizan en grupos reducidos de no más de 10 personas ya que es un espacio pequeño.

“Llega gente que vive en grandes ciudades, por ejemplo, y nunca había visto la vía láctea, las Nubes de Magallanes, o simplemente estrellas fugaces”, detalló Chiesa. No son pocas las ocasiones en que la gente se emociona por la posibilidad de contemplar el cielo de una forma diferente.

Con Astropatagonia, Chiesa se convirtió en el primer prestador de astroturismo de Río Negro y su propuesta cosechó fanáticos y despertó el interés de la gente rápidamente. Luego, se crearon otros observatorios en Allen, Sierra Grande y Las Grutas, y así la provincia cuenta con observatorios en distintos puntos alejados entre sí.

Chiesa detalló que cuenta con un telescopio automático que “sigue el movimiento del cielo y busca automáticamente, lo cual es atrayente también para la gente porque lo ven trabajar, en cierto modo es robotizado, y eso llama la atención”, explicó.

Astropatagonia funciona con visitas programadas, ya que Daniel no vive allí, pero, además, en tanto y en cuanto el clima lo permita. En este sentido, las noches de verano son seguramente, las mejores dado que suelen ser más despejadas y además, la temperatura es agradable para estar a la intemperie o dentro del observatorio.

El observatorio fue construido por Daniel Chiesa. Foto: Marcelo Martínez.

“Cuando no hay luna es cuando mejor se ve, porque la luna ilumina mucho el cielo y no permite ver a veces la vía láctea y demás”, manifestó, aunque agregó que las noches de luna llena también son un espectáculo digno de no perderse, sumado a que los visitantes pueden obtener una fotografía simplemente con su celular, del satélite más grande del sistema solar.

En invierno, además de las bajas temperaturas o los cielos poblados de nubes, se suma otra complicación: el estado del camino. A pesar de ser un lugar en el que hay numerosas propuestas turísticas y sobre todo, vecinos que residen allí, el mantenimiento es escaso y en época invernal suele ser transitable solo para camionetas 4x4.

Astropatagonia es una forma más de conocer la Patagonia y su inmensidad. De recorrer con detalle el cielo y sus galaxias, las estrellas más conocidas y de conocer nuevas también. Es la posibilidad de vivir una experiencia que seguramente será inolvidable. (ANB)

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